Hazte socio/a
Última hora
'Regularización Ya'... por fin

Xabier Gómez, op: "Las personas migradas, hoy, dormirán más tranquilas"

Obispo Xabier Gómez

"Esta regularización es una manera de proteger y de contribuir a la integración de las personas migradas". El dominico Xabier Gómez, op. obispo de Sant Feliú y, durante años, secretario del departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal, ha vivido en primera persona el proceso que llevó a centenares de miles de personas a firmar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para una regularización masiva de migrantes que, hoy, comienza su tramitación a través de Real Decreto.

"El trabajo en red conjunto de tantas personas diversas y entidades ha dado un fruto, un resultado positivo", sostiene Gómez, quien defiende "el camino del consenso, del diálogo, de la escucha" llevado a cabo por un millar de asociaciones, entre ellas muchas pertenecientes a la Iglesia. "La Iglesia ha tenido un papel relevante desde el inicio, en un tema como el de la migración, que políticamente se presta a ser instrumentalizado, en el que puede haber lecturas o acciones oportunistas", admite.

ILP

Pregunta. ¿Qué supone el Real Decreto de regularización de migrantes?

Respuesta. Es una gran noticia. Lo más importante es pensar siempre, primero, en las personas migradas, trabajadoras, que llevan muchos años en nuestro país, en una situación administrativa irregular, por diferentes motivos. Ellas han sido las impulsoras de la Iniciativa Legislativa Popular, a la que después se sumaron un abanico muy amplio de entidades sociales y de la Iglesia católica, justamente para hacer este ejercicio democrático recogido por la Constitución y que, por fin, después de muchos avatares, se ha visto atendido a través de este Real Decreto.

P. ¿Por qué es beneficiosa esta regularización?

R. Es una buena noticia para muchas personas que llevan muchos años viviendo en nuestro país y contribuyendo al bienestar social del mismo, pagando los impuestos indirectos que pagamos todos, pero también ahora lo podrán hacer cuando ya sean regulares, a través de los impuestos directos. Cuando se hizo la última regularización en el año 2000-2005, también se vio un incremento de la recaudación. Se pudo comprobar que dicha regularización no supuso un efecto llamada. En 2006 se produjo la crisis de los cayucos, pero no por la regularización, sino por otras circunstancias en los países de África, sobre todo con la situación económica en Senegal y también la falta de control en los países fronterizos. Cuando las personas migradas llegan a un país, lo hacen huyendo de una necesidad, y porque se ven atraídas por una economía fuerte

La Iglesia ha tenido un papel relevante desde el inicio, en un tema como el de la migración, que políticamente se presta a ser instrumentalizado, en el que puede haber lecturas o acciones oportunistas

R. En resumen: estas personas migradas hoy dormirán más tranquilas, y verán mejorada su situación administrativa. La participación de muchos en este proceso, en un ejercicio legítimo de democracia, es una verdadera victoria. El trabajo en red conjunto de tantas personas diversas y entidades ha dado un fruto, un resultado positivo.

P. ¿Cuál ha sido el papel de la Iglesia en la tramitación de la ILP y en la consecución del acuerdo?

R. Somos muchos en la Iglesia católica que, desde hace mucho tiempo, trabajamos con colectivos y personas vulnerables, como aquellos que están en situación administrativa irregular. La Iglesia ha tenido un papel relevante desde el inicio, en un tema como el de la migración, que políticamente se presta a ser instrumentalizado, en el que puede haber lecturas o acciones oportunistas. Pero para la Iglesia lo importante es poner en el centro la dignidad de las personas y el bien común, y en este caso también nos hemos ido guiando por la Doctrina Social de la Iglesia y el Magisterio del Papa Francisco, que nos invitaba a acoger, proteger, promover e integrar. En ese sentido, esta regularización es una manera de proteger y de contribuir a la integración de las personas migradas.

Estamos ante la demostración de que el diálogo social contribuye a construir una sociedad más justa y democrática. Como Iglesia, siempre apostaremos por la cultura del diálogo, del encuentro y del consenso, al servicio de la dignidad de la persona y del bien común

P. Una iniciativa que, en un contexto marcado por la polarización, ha sido defendida por la gran mayoría de la sociedad civil, independientemente de su ideología. ¿Brotes verdes o algo puntual?

R. A mí me hubiera gustado que la ILP hubiese sido aprobada en el Congreso con el mismo consenso con el que se tomó en consideración, que fue asombroso. No ha sido posible: no entro en valoraciones. Creo que éste debería ser el camino en culturas democráticas, el camino del consenso, de la negociación, de la escucha. Sé que es un tema delicado, y esta regularización es una piedra más en la arquitectura social en lo que respecta a la gestión de las migraciones, pero este tema requiere una reflexión mucho más serena, para abordar los distintos puntos de vista. Porque la Iglesia también está diciendo que existe el derecho a migrar de una manera digna, pero también el derecho a no tener que migrar, y este todavía no está suficientemente reconocido y trabajado en la legislación internacional.

R. También estamos ante la demostración de que el diálogo social contribuye a construir una sociedad más justa y democrática. Como Iglesia, siempre apostaremos por la cultura del diálogo, del encuentro y del consenso, al servicio de la dignidad de la persona y del bien común.

También te puede interesar

Lo último