Pensadores afines a nuestro sentir.
A lo largo de mi trayectoria en este apartado mundo del Humanismo, centrado principalmente en que el mismo se desarrollara al margen de “los credos”, una idea fija me ha guiado cual es que el acceso a la verdad se basara en el juicio crítico de cada uno, sin los arrullos de melodías melifluas, sugestivas y encantadoras, alejadas de la verdad según nuestro criterio.
Es decir, que la decisión de creer o no doctrinas inculcadas la mayor parte de las veces en la niñez, fueran asimiladas luego por la reflexión propia, por el estudio desapasionado de las mismas y, finalmente, por la resolución personal crítica de aceptarlas o no, de seguir sus dictados o no, de hacerlas vida espiritual de uno mismo o no.
En consonancia con este deseo y convicción, hoy me sirvo de opiniones ajenas, que confirmen esta opinión. En el lado contrario, lo sabemos, la literatura religiosa es de tal magnitud y de tal exuberancia que podría parecer empeño inútil tal deseo. Si las opiniones de los pensadores que siguen pueden servir de algo para un lector desapasionado, miel sobre hojuelas; si no, allá cada cual con su criterio.
Ann Druyan,A Voice For Science and Religion, discurso de aceptación del premio "Freethought Heroine" de 1997:
- "No sólo como científicos, sino también como ciudadanos, es nuestro deber crear una sociedad en la cual todos tengan un kit de detección de tonterías en la cabeza, todos puedan distinguir un buen argumento de uno malo, puedan saber cuándo alguien les esté apretando los botones, cuándo están siendo manipulados, cuándo se les está mintiendo."
George Eliot, "Evangelical Teaching: Dr. Cumming", ensayo publicado en la década de 1850.
- "Las mentes afectadas por esta doctrina [religiosa] ya no se preguntan, al considerar una proposición, si está demostrada por evidencia suficiente, sino más bien si concuerda con las Escrituras; no buscan hechos como tales, sino hechos que proclamen su doctrina. Es fácil ver que este hábito mental embota no sólo la percepción de la verdad sino también el sentido de lo verdadero, y que el hombre cuya fe lo lleva a caer en falacias camina muy cerca del borde de la falsedad... En tanto una creencia en ciertas proposiciones se considere indispensable para la salvación, la búsqueda de la verdad como tal no es posible."
Thomas Henry Huxley (1825-1895), biólogo inglés
- "El escepticismo es el deber más alto, y la fe ciega el único pecado imperdonable."
John Stuart Mill, "On Liberty" (1859)
- "La verdadera ventaja que tiene la verdad consiste en que, cuando una opinión es verdadera, puede ser ocultada una vez, dos veces, o muchas veces, pero en el curso de las épocas generalmente habrá personas que la redescubran, hasta que alguna de sus reapariciones caiga en un tiempo en que, a partir de circunstancias favorables, escape a la persecución, hasta que haya calado tanto como para soportar todos los intentos posteriores de suprimirla."
Carl Sagan, "The Demon-Haunted World: Science as a Candle in the Dark"
- "En su célebre libro 'Sobre la libertad', el filósofo inglés John Stuart Mill argumentaba que silenciar una opinión es 'una peculiar forma de mal'. Si la opinión es correcta, se nos roba 'la oportunidad de cambiar error por verdad'; y si es incorrecta, se nos priva de un entendimiento más profundo de la verdad en su 'choque contra el error'. Si sólo conocemos nuestro lado del argumento, apenas sabemos incluso eso: se vuelve marchito, pronto es algo que se aprende de memoria, no pasa por pruebas, es una verdad pálida y sin vida."
Wendell Phillips (1811-1884)
- “Aquella comunidad que no protege a su miembro más humilde y odiado para que exprese libremente sus opiniones, sin importar cuán falsas u odiosas sean, es sólo una banda de esclavos. Si hay algo en el universo que no pueda soportar una discusión, que se destruya"
Prisco de la Fuente, Filosofía del derecho" (1971). Por qué la imposición moral cristiana es incompatible con la libertad de pensamiento:
- "El derecho ilimitado de libertad de pensamiento envuelve un absurdo palpable. En efecto, siendo el derecho un poder racional y moral, no es verdadero derecho aquél que no se apoya sobre la verdad y la moralidad. El derecho comienza con la verdad y con la moralidad y concluye donde terminan estos nobilísimos objetos. Ahora bien; sabemos que la razón humana, en cuanto finita, puede equivocarse, y equivocándose, alejar a la voluntad del bien. Luego el derecho ilimitado a la libertad de pensamiento sería el derecho a la verdad y al error, a la moralidad y a la inmoralidad. Digámoslo francamente: una doctrina tan contraria a la naturaleza humana, cuyos derechos todos se hallan substancialmente fundados sobre la verdad y la moralidad, no podemos aceptarla de ninguna manera".
William K. Clifford, matemático y filósofo, finales del XIX
- "Si un hombre, al sostener una creencia que le fue enseñada en la niñez o de la que fue persuadido más tarde, rebaja y echa a un lado todas las dudas sobre ella que brotan en su mente, evita a propósito la lectura de libros y la compañía de hombres que la cuestionen o la discutan, y ve como impías aquellas preguntas que no puedan contestarse fácilmente sin perturbarla, entonces la vida de ese hombre es un único y largo pecado contra la humanidad."
Galileo Galilei, Carta a Cristina de Lorena, duquesa consorte de Lorenzo de Médicis.
- "No me parece que sea necesario creer que el mismo Dios que nos ha dado nuestros sentidos, nuestra razón e inteligencia, haya deseado que abandonáramos su uso, dándonos por otros medios la información que podríamos obtener a través de ellas."