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Por el respeto de la vida humana: Esta es la intención de oración del Papa en este mes de julio

El Pontífice invita a rezar para que toda persona, desde su concepción hasta su muerte natural, sea acogida, protegida y respetada. En su mensaje, denuncia la cultura del descarte y pide que la Iglesia sea un hogar donde nadie se sienta sobrante

El Papa, en oración | RD/Captura

(Sebastián Sansón Ferrari / Vatican News).- "Por el respeto de la vida humana" es la intención de oración que el papa León XIV confía a toda la Iglesia para el mes de julio. A través de la iniciativa Reza con el Papa, promovida por la Red Mundial de Oración del Papa, el Pontífice invita a los fieles y a las personas de buena voluntad a elevar su plegaria para que cada ser humano sea acogido, protegido y respetado en todas las etapas de su existencia.

La intención prolonga una convicción que el Santo Padre ha expresado en distintas ocasiones durante su ministerio petrino. En su reciente Viaje Apostólico a España, durante su intervención ante el Congreso de los Diputados, afirmó que "toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia", subrayando que la defensa de la vida constituye una auténtica "meta de civilización".

En la oración que acompaña la intención de este mes, León XIV se dirige al "Señor de la vida" y reconoce que cada persona es "un don sagrado que refleja tu rostro". Al mismo tiempo, pide la gracia de reconocer y custodiar "el valor único e irrepetible de cada ser humano", aprendiendo a acoger la vida sin condiciones, sostener con ternura la fragilidad, acompañar con respeto cada etapa de la existencia y defender con valentía a quienes no tienen voz.

La plegaria incluye también una petición de perdón por las ocasiones en que prevalece la indiferencia o la cultura del descarte, cuando se deja de reconocer en el otro a una persona digna de amor. Finalmente, el Obispo de Roma encomienda a Dios el deseo de que la Iglesia sea "un hogar abierto donde toda existencia sea celebrada, donde nadie se sienta sobrante" y donde la dignidad humana sea siempre respetada y protegida.

Una llamada ante los desafíos de nuestro tiempo

La intención de julio adquiere una resonancia particular en un contexto en el que numerosas formas de vulneración de la vida continúan interpelando a la comunidad internacional.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, cada año se producen alrededor de 73 millones de abortos inducidos en el mundo. Al mismo tiempo, diversos países mantienen abiertos debates sobre la eutanasia y el suicidio asistido. A ello se suma el incremento de las ejecuciones por pena de muerte: Amnistía Internacional registró al menos 2.707 ejecuciones durante 2025, la cifra más alta desde 1981. Por otra parte, la OMS señala que una de cada seis personas mayores de 60 años sufre algún tipo de abuso.

Frente a estas realidades, Prevost propone una respuesta que nace de la oración, pero que está llamada a traducirse en un compromiso concreto con los más vulnerables.

Durante su encuentro con los parlamentarios españoles, celebrado el pasado 8 de junio en Madrid, León XIV planteó una pregunta que atraviesa el núcleo de esta intención de oración: "Si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿qué futuro pueden tener nuestras sociedades?". En ese mismo discurso recordó que una comunidad verdaderamente justa no puede relegar al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende del cuidado de los demás.

Una conversión del corazón

El director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, el padre Cristóbal Fones SJ, explica que esta intención invita, ante todo, a redescubrir el valor sagrado de toda existencia humana.

"La vida humana es ante todo un regalo de Dios, autor de la vida", afirma el sacerdote jesuita. "Cada uno de nosotros tiene un valor intrínseco más allá de sus méritos o circunstancias. Respetarnos mutuamente y proteger este don es una misión que parte desde una conversión del propio corazón y nos abre al compromiso con los demás en las diversas etapas de la vida".

En este sentido, añade que el Pontífice anima a promover la dignidad y el desarrollo de toda persona, compartiendo la misión de Cristo, que mostró compasión hacia todos y llamó a construir una auténtica cultura de la vida frente a la cultura del descarte.

La Red Mundial de Oración del Papa, Obra Pontificia confiada a la Compañía de Jesús y presente en más de 90 países, reúne a millones de personas que cada mes se unen espiritualmente a las intenciones confiadas por el Santo Padre para responder, desde la oración y la acción, a los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia.

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