SOROLLA en el Prado. DOS GRANDES LIENZOS RELIGIOSOS
A sus 21 años consigue Sorolla, concedida por la Diputación de Valencia, una beca de 3.000 pesetas anuales para perfeccionarse en Bellas Artes en Italia, a lo largo de tres años. En ese tiempo tenía que demostrar su aprovechamiento, presentando trabajos de calidad. Así lo hizo, por ejemplo, al comienzo del tercer año, catalogando para la Exposición Nacional de Bellas Artes un gigantesco lienzo de temática religiosa, de casi siete metros de amplitud: "El entierro de Cristo". Fue uno de los óleos que más modificó, alcanzando, al final de un proceso de reducción de personajes, una exquisita composición de notable armonía y ascética sobriedad.
"EL ENTIERRO DE CRISTO"
Vemos, en imagen, destacados, dos tiernos personajes: el apóstol Juan y la madre de Jesús ("ahí tienes a tu hijo"). Por un paisaje agreste, el cadáver del ajusticiado es trasladado en parihuela. Destella un mágico halo de luz en torno al difunto, que anticipa la resurrección (un nimbo de santidad aureola su cabeza).
María Magdalena, de rodillas, contempla emocionada el cortejo. Otra mujer, al fondo, llora el angustioso final. La iconografía renacentista, que idealiza, que sublima el relato, se presenta ahora renovada, con un lenguaje más realista, acaso más dramático.
Sorolla se jugaba mucho. Por eso trabajó infatigable en la realización de tan arriesgada propuesta. Y la perdió. Los críticos, escandalizados, rechazaron la obra. Humillación que no olvidaría el pintor valenciano en toda su vida. De hecho, se fue deteriorando el lienzo hasta casi su completa destrucción (quedan humildes restos en el Museo Sorolla de Madrid).
¿DÓNDE PODREMOS CONSEGUIR PAN PARA QUE COMAN?
Abandonaría Sorolla, para los grandes cuadros, el tema religioso, que no le compensaba el enorme trabajo y tiempo invertidos. Sólo aceptó, por una vez, el encargo del chileno Rafael Errázuriz, que estaría destinado a presidir la escalera principal de su residencia. Después de muchos ensayos, se decidió el artista por llevar a un lienzo de más de cinco metros la frase de Jesús: "Yo soy el pan de la vida" (Juan 6, 35).
Lo primero que llama la atención es el constructivo marco dorado (no se aprecia bien en esta reproducción), con un frontispicio muy destacado con la leyenda: "YO SOY EL PAN DE LA VIDA". En el centro de la composición, predica Jesús subido a una embarcación, tema marinero tan querido por el pintor levantino, que ya en 1896 estaba trabajando en obras tan definitorias de su personalísimo estilo como "Cosiendo la vela".
Pero prefiere aquí disimular sus últimas conquistas revolucionarias sobre la luz, y dibuja una estampa renacentista, evocando pintura primitiva. Así escribía a un amigo:
"Estoy ahora pintando cosas, imitando pintura italiana de la época del Giotto para Chile."
Observad detenidamente, por ejemplo, los lirios multicolores del primer plano que, con tanta belleza, evocan el mensaje de Jesús: "Y yo os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como cualquiera de ellos." Este cuadro no figura en la actual Exposición madrileña.
EN UN SALÓN DE BODAS
Lola Soriano informa en "Las Provincias"cómo se rescató este magnífico sorolla del salón de estar de una villa del siglo XVIII situada en Bérgamo (pulsar aquí).
Y es que un anticuario de Valencia había adquirido la pintura en la década de los 70. Así lo explica, refiriéndose al propietario de la villa:
"El noble tuvo alquilada muchos años la villa como salón de bodas y banquetes y el cuadro se encontraba en el salón. Sabían que era una obra del maestro valenciano, pero no le dieron la debida relevancia. Tiempo después, se vendió la casa y el mobiliario. Un anticuario italiano compró los muebles, y yo el cuadro, que luego vendí a la fundación de una familia valenciana."
No estaba mal situado, en un salón de bodas, este bíblico lienzo, en el que Cristo nos habla del pan de vida que es él mismo, discurso pronunciado a continuación del festín de los peces y los panes, a orillas también del lago.
JESÚS EN EL TIBERÍADES
¿Sabéis qué familia adquirió el cuadro y lo exhibe con orgullo en un lugar muy especial de su domicilio social? La fundación valenciana LLADRÓ, que ofrece una escultura inspirada en este cuadro de Sorolla:
Así describe, en su catálogo, este conjunto de porcelana, que titula "JESÚS EN EL TIBERÍADES":
"Figura realizada en gres, muestra a Jesús acompañado de Pedro, Santiago y Juan Evangelista a orillas del lago donde tuvieron lugar las dos pescas milagrosas relatadas en el Nuevo Testamento. Este pasaje bíblico ha inspirado a numerosos artistas, entre ellos el gran pintor valenciano Sorolla, autor de un óleo de grandes dimensiones titulado "Yo soy el pan de la vida", que en la actualidad preside la entrada del edificio principal de La Ciudad de la Porcelana."
SOROLLA en el museo del Prado. DESPEDIDA
Abandonamos el Museo del Prado y el centenar de cuadros de Joaquín Sorolla allí expuestos, sin olvidar aquellos que no pudieron ser trasladados como "Yo soy el pan de la vida". Ofrecemos enlace a los catorce lienzos en los que nos hemos detenido unos instantes:
1. RELIGIOSO QUE AUXILIA A NIÑOS INVÁLIDOS:
2. MADRE:
“MADRE”
“Ex voto”
3. ¡AÚN DICEN QUE EL PESCADO ES CARO!
“¡AÚN DICEN QUE EL PESCADO ES CARO!”
“Ayamonte. LA PESCA DEL ATÚN”
4. ENTRE SANTA Y SANTO:“Santa en oración”
"FRAY JUAN GILABERT JOFRÉ AMPARANDO A UN LOCO PERSEGUIDO POR LOS MUCHACHOS"
5. LA PINTURA MÁS TRISTE: MUJER ESPOSADA“¡¡ OTRA MARGARITA !!”
“BENDICIÓN DE LA BARCA”
6. DOS GRANDES LIENZOS RELIGIOSOS:
“El entierro de Cristo”
7. IDILIO EN EL MAR:
“Idilio en el mar.” Tres escenas juveniles.