Versos para orar en la NATURALEZA y4

Versos para orar en la NATURALEZA y4
Versos para orar en la NATURALEZA y4

La poeta hoy invitada es Ernestina de Champourcin, autora, entre otros muchos escritos, de la selecta y valiente antología “Dios en la poesía actual”, de la BAC, que ha conocido interesantes reediciones. En marzo de 1999, a raíz de su fallecimiento, escribió, en ABC, F. J. Díez de Revenga una inteligente reseña que reproduzco en su totalidad:

champourcin1

“Con la muerte de Ernestina de Champourcin, la poesía española contemporánea pierde una de sus voces más personales, desgraciadamente poco conocida de lectores y estudiosos, a pesar de que en la actualidad está pulcramente editada. La voz de Ernestina se distinguió pronto por su originalidad, sobre todo a partir de la publicación de su libro “La voz en el viento”, cuando nuestra lírica conocía momentos de esplendor y brillantez. La poesía que surgió de ese libro se destacó por su sinceridad y por la verdad de una pasión amorosa, valientemente expresada, sorprendente en una mujer de aquellas fechas. Luego vino su inclusión en la “Antología” de Gerardo Diego en 1934, sus actividades en defensa de la mujer como intelectual durante la República, la guerra y el penoso exilio, durante el cual continuó su obra, en la que iban entrando nuevas experiencias y un nuevo lenguaje. Cuando regresó a España en 1972, su poesía ya es muy distinta: la soledad, la dolorida expresión del paso del tiempo, la vertiente religiosa, como encuentro y refugio, crean una expresión poética distinta que merecería ser más conocida y valorada.”

pajcantanota

CHAMPOURCIN, ERNESTINA DE
(Vitoria, 1905 – Madrid, 1999). Es Ernestina la única mujer de la Generación de 27 a la que Alberti, Aleixandre o Guillén entregaban sus poemarios dedicados para que los reseñara... Tuvo que exiliarse a México, donde falleció su esposo Domenchina (1959). No dejó de escribir versos: más de doce importantes libros. En muchos de ellos se dirige filialmente a Dios como a un amigo. Me permito acercar uno de sus escritos más tiernos, A un pájaro que cantaba durante la meditación”: “Tú sí me hablas de Dios / con la voz que yo quiero. / Sin palabras; cantando / tus trinos y diciendo / con tu presencia alada / que lo sientes sin verlo. / Que somos suyos, todos, / como lo dirán luego, / al ponerse la tarde, / esas nubes de fuego / y esa flor escondida / que perfuma en silencio. / ¿No me oyes cantar / contigo, para adentro?”.

UNA MANO INVISIBLE LE ALISA LA PELAMBRE

perritocamina25

 Se lee en “Utopía”, de santo Tomás Moro,  la existencia de un grupo social “bastante numeroso” que, llevado de su bondad, “piensa que los animales tienen también un alma inmortal”.Ernestina de Champourcin, de tierno corazón y alma grande, también extiende su compasión hacia los seres vivos. Observa un perrillo vagabundo, el perrillo de las migajas del evangelio (Mt 15,27), y escribe entrañables versos. Sugerencia:si tienes perro en casa trátale con respeto, con amor. Sería acto de devoción cristiana cuidar y querer a toda suerte de animales (perro, gato, pájaro), sobre todo domésticos o abandonados.

CRUZÓ EL PERRO LA CALLE

 Cruzó el perro la calle.
Era el perrillo aquel de las migajas,
el que espera debajo de la mesa,
el que no tiene nombre
y al que si se extravía
no lo reclama nadie.

Y era el único ser
en tarde de domingo.
–Allá enfrente la ausencia
de ese árbol que daba su verdor
en un sitio imposible.
Y el perro por la acera
seguro y solitario. 

¿A dónde iría hoy
en esta hora muerta
sin coches ni autobuses,
con un pasito breve,
voluntarioso, firme?

Una mano invisible
le alisa la pelambre.

SUS HUMILDES OJOS ASUSTADOS

perromaltrat1

En este poema, se compadece Susana March de un perro callejero, tatuado de cicatrices, deteriorado por la vejez y el maltrato. Y percibe, en su mirada, desesperada súplica de caricias: “Me dan pena, Señor, sus ojos que son buenos...” ¿Le reservará Dios una vida mejor después de su muerte? Sugerencias:observar admirativamente el comportamiento de perros que conocemos, hablar de ello, pedir a Dios su bienestar y buen trato. Interesarse por canes abandonados... Su necesidad de afecto ¿no me sugiere que también yo soy como un perrillo que necesita las caricias del Padre?


ME DA PENA, SEÑOR...

 Me da pena, Señor, este perro cansado
que cruza renqueando, afeado por la vejez.
La gente le rehúye
porque perdió hace tiempo su gracia de cachorro
y las fatigas, el hambre y la enfermedad
le han convertido
en un montón de huesos y cuero acribillado
de cicatrices.
Me dan pena, Señor, sus ojos, que son buenos,
sus humildes ojos asustados
que van y vienen por las cosas
buscando algo que le salve,
alguien a quien amar...
¿Qué le darás, Señor, cuando se muera?
¿Premiarás de algún modo su miserable vida?
¿Pondrás en su noble y flaco cuello
un collar de oro con tu nombre?
¿En qué muelle y tibio lecho
reposará y qué hambre
voraz y devastadora
calmarás con tu mano?
Ya ves. Él sólo pide
unas rodillas donde apoyar su cabeza,
una mano que acaricie su lomo
y un hueso que roer de vez en cuando...

OMNIPOTENTE, ALTÍSIMO, BONDADOSO SEÑOR…

cantico2

Cerramos la sección “Naturaleza” con un poema del siglo XIII, aunque actualizado líricamente utilizando con gran acierto la estrofa monorrima de cuatro versos. Afectado de una grave infección en la vista, que le dejó prácticamente ciego, tuvo Francisco de Asís que recluirse varios meses en una oscura celda. Después de una revelación divina, se puso a dictar el “Cántico del hermano Sol” o “Cántico de las criaturas”, inspirado en Daniel 3,52-90. Grandiosa descripción del Universo, centrada en el Sol como luminaria mayor visible, y en Dios como invisible Creador de todo. Ecologista del siglo XIII, san Francisco de Asís, distinguiendo como hermanos, hijos del mismo Padre, no sólo a plantas y animales sino incluso a elementos físicos como la Tierra y el Aire, como el Fuego y el Agua..., descubre para nosotros un lugar teológico impensable, pero encendido de Presencia.

Sugerencia:¿no sería interesante ir leyendo el poema, estrofa a estrofa, rezándolo, levantando las manos, alabando al autor de tanta belleza, de tanta perfección?

CÁNTICO DE LAS CRIATURAS

Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor,
tuyas son la alabanza, la gloria y el honor;
tan sólo tú eres digno de toda bendición,
y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.

 Loado seas por toda criatura, mi Señor,
y en especial loado por el hermano sol,
que alumbra, y abre el día, y es bello en su esplendor,
y lleva por los cielos noticia de su autor.

 Y por la hermana luna, de blanca luz menor,
y las estrellas claras, que tu poder creó,
tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son,
y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor!

 Y por la hermana agua, preciosa en su candor,
que es útil, casta, humilde: ¡loado, mi Señor!
Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol,
y es fuerte, hermoso, alegre: ¡loado mi Señor!

 Y por la hermana tierra, que es toda bendición,
la hermana madre tierra, que da en toda ocasión
las hierbas y los frutos y flores de color,
y nos sustenta y rige: ¡loado, mi Señor!

 Y por los que perdonan y aguantan por tu amor
los males corporales y la tribulación:
¡felices los que sufren en paz con el dolor,
porque les llega el tiempo de la consolación!

Y por la hermana muerte: ¡loado, mi Señor!
Ningún viviente escapa de su persecución;
¡ay si en pecado grave sorprende al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!

¡No probarán la muerte de la condenación!
Servidle con ternura y humilde corazón.
Agradeced sus dones, cantad su creación.
Las criaturas todas, load a mi Señor.

EL CÁNTICO DE LAS CRIATURAS EN PPS. Hace muchos años publiqué en mi web "Nido de poesía" una presentación ilusionada del Cántico. Ha pasado mucho tiempo, pero a lo mejor todavía lo descubrimos vivo. El pase de imágenes y textos es manual. Pulsaraquí. 

cenefaverde

VERSOS PARA ORAR EN LA NATURALEZA

ÍNDICE de ENLACES: pulsar el título de un Enlace

 1. Hermano sol, hermana luna
LA TIERRA ES TUYA, de Concha Zardoya
GRACIAS, DIOS MÍO POR TU INVITACIÓN, de R. Alfaro
CONTEMPLO CADA COSA Y DIGO: DIOS, de Jesús Tomé

2.Buenos días, felices días nos dé Dios
MAÑANA FELIZ, de Carlos Sahagún
MI AMADO, LAS MONTAÑAS, de Rafael Alfaro
VISIÓN, de Ernestina de Champourcin

3.Sí, pero aquella noche…
QUE ESTÁS EN LOS CIELOS, de Eugenio Florit
EL HUERTO, de Antonio Pereira
ESTE ÚLTIMO AÑO, de Juan Mollá

4.Una mano invisible le alisa la pelambre
CRUZÓ EL PERRO LA CALLE, de Ernestina de Champourcin
ME DA PENA, SEÑOR, de Susana March
CÁNTICO DE LAS CRIATURAS, de san Francisco de Asís

cortoverd

Volver arriba