Inteligencia Artificial
"Con la IA buscan también manipular el pensamiento humano y en parte ya lo están logrando, dirigiéndolo hacia un pensamiento no precisamente humanista y cristiano. Intentan programar la IA para que llegue a pensar directamente para que no necesite al humano"
Habrá que preguntarse algún día, si este torbellino acelerado en el que vivimos actualmente, es fruto del proceso de los tiempos o si ha sido diseñado, conducido y provocado por algún interés oculto a nuestro ojos. Y no estoy hablando de conspiranoicas fabulaciones, sino de reales intereses de poder político y económico.
Entre esta avalancha de sucesos cotidianos, expuestos como extraordinarios, hay voces de grandes pensadores actuales que nos indican que la realidad es mucho más simple y no tan oscura. El sol sale a diario; la Cuaresma transcurre como hace más de dos mil años; la gente respira aire; nacemos y morimos; nada fundamental ha cambiado.
La guerra es lo más inhumano que podemos hacer y aun así, forma parte de nuestro existir desde el mismo origen del hombre (Caín y Abel). Hechos convulsos, grandes catástrofes naturales, los imperios que mueren, las modas extravagantes, la relajación moral y de costumbres, los finales de época no son un hecho extraordinario y ajeno a la historia del hombre.
No nos dejemos arrastrar a la vorágine de la sinrazón impensada. Las modas son eso, el hombre en los últimos milenios no ha cambiado sustancialmente sus pensares. Los dilemas morales volverán a plantearse en algún momento, reconstruyendo una sociedad que siendo la misma habrá cambiado.
Con respecto a nuestros antepasados, sí hay un significativo cambio técnico. A nivel mecánico la diferencia con anteriores épocas (al menos reflejadas en escritos) es radical, y será aquí donde deberemos afinar más la ética y las normas que la sustentan para que el beneficio social esperado y posible, no se convierta en un peligro social inevitable.
Parece ser que el peligro principal está situado en la Inteligencia Artificial (IA) que domina la casi totalidad de las máquinas, incluidas en este concepto las armas nucleares. Siendo bastante lego en este campo y basándome en la información publicada, temerariamente daré mi opinión actual. La IA puede ser muy beneficiosa en la investigación científica de nuevas medicinas o en la prueba e implementación de tratamientos médicos eficaces. Este provecho es extensible al resto de campos de la ciencia y por tanto, en principio beneficiosos para la humanidad.
He visto trabajar a la IA en este campo y confieso que es impresionante, a duras penas creíble, pero pueden llegar a formular propuestas, análisis y criticas incluso mejor que nosotros. Hasta parece tener una cierta ética o moralidad
Sin embargo, cuando entramos en la producción intelectual de escribidores de todo tipo incluidos poetas, filósofos, legisladores y jueces, el asunto ya es distinto. He visto trabajar a la IA en este campo y confieso que es impresionante, a duras penas creíble, pero pueden llegar a formular propuestas, análisis y críticas incluso mejor que nosotros. Hasta parece tener una cierta ética o moralidad. No es cierto, precisamente por ser falible, más exactamente por ser programable por quien domine los algoritmos, es lo que nos debe empujar con urgencia a una regulación estricta, firme e internacional.
Con la IA buscan también manipular el pensamiento humano y en parte ya lo están logrando, dirigiéndolo hacia un pensamiento no precisamente humanista y cristiano. Intentan programar la IA para que llegue a pensar directamente para que no necesite al humano. Si ello se sustanciara no sería una buena noticia para el hombre que no es, recordémoslo, naturalmente eficiente, por tanto eliminable por aquello que busca la eficiencia en su más alto grado de consecución. ¿Como va a ser un enamorado eficiente? ¿Un místico? ¿Y herido? ¿O resfriado? No, no somos eficientes, es natural ser imperfectos.
Perfecto es Dios. Nosotros solo podemos aspirar a ser hijos adoptivos de Dios, necesitados de su ayuda para lograr alcanzar las mayores metas posibles, como lo es la IA, pero siempre al servicio precisamente de la humanidad y de toda la creación, no para su control y menos para su destrucción. Así ha sido a lo largo de los tiempos donde hemos logrado avances que en su día fueron revolucionarios; palabra, fuego, escritura, medicina, rueda, arquitectura, metales, leyes, radio, aviación, computación y su IA y la poesía. Avanzar hasta aquí no ha sido poco. Solo falta conseguir la paz en el mundo y será el triunfo del Reino.