"Ya no lloramos", dijo Francisco… Y yo hoy quiero llorar de dolor e indignación
Tantas personas muertas, 80-90… ¿quién lo sabe? Un número sin más, ni edad, ni sexo, ni nacionalidad, sin nombre…Personas que tienen familias que lloran muchas sin saber si su gente está viva o muerta…
Y yo hoy quiero llorar de dolor e indignación por tantas personas muertas, 80-90… ¿quién lo sabe? Un número sin más, ni edad, ni sexo, ni nacionalidad, sin nombre…Personas que tienen familias que lloran muchas sin saber si su gente está viva o muerta…
¿Cómo podemos deshumanizarnos así viendo esta tragedia como invasión, guerra…? ¿Cómo podemos utilizar esta tragedia para sembrar más odio, enfrentamiento, mentiras y quedarnos tranquilas? Es imprescindible, en esta ocasión y siempre, buscar las causas de lo que sucede para poder atajar el problema desde el fondo, pero no podemos quedarnos sólo en buscar causas, que hay que hacerlo, sino en preguntarnos como humanidad ¿QUÉ NOS PASA?.
Utilizar la muerte, la tragedia, el hambre, la desesperación de no ver futuro, la desolación que estas situaciones expresan, para hacer “politiqueo” y ni Política que es una cosa muy seria, es indecente y habla muy mal de quienes lo hacen.
Las causas, como muy bien están diciendo analistas serios, son complejas y nos hablan de bloques ideológicos enfrentados capaces de generar algo tan terrible para derribar un gobierno al precio que sea. Hay que desenmascarar todas las causas, pero no podemos dejar de poner de relieve que tenemos un sistema que en palabras del papa Francisco es “asesino y ecocida”. Este sistema mata, nos destruye como humanidad, y destruye el planeta.
Apoyar este sistema es apoyar su barbarie, más allá de intereses personales, familiares, sociales, institucionales o eclesiales este sistema mata.
Hoy quiero unir mi llanto a tantas personas que lloran a sus seres queridos muertos aquí, en Marruecos, en Gaza, en Sudan…imposible nombrar los lugares donde la muerte injusta es lenguaje cotidiano. Hoy quiero creer que no hemos perdido nuestra humanidad por eso doy gracias a quienes han acogido, consolado, dado de comer a quienes engañados y manipulados sin escrúpulos, se han lanzado al mar buscando una vida mejor.Gracias también a las fuerzas de seguridad de España que no utilizado las balas, ni los cañones de agua sino la persuasión, la acogida, el consuelo…a los buzos que buscan a los muertos, a quienes con su empatía y compasión están echando una mano.
Lloremos y busquemos cómo cooperar en un mundo más justo, más fraterno, más compasivo.