Vivir "en modo Eucaristía"

Eucaristía
Eucaristía

Ya sé que celebramos la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo; pero también sé que ese misterio es inseparable del que hemos celebrado con el nombre de la Santísima Trinidad. En realidad, todo lo que creemos, nace de esa fuente.

Si consideramos el designio divino de salvación, misterio escondido en Dios y manifestado en el tiempo, de ese designio el Padre es el origen, el Hijo es el destino, el Espíritu Santo es el aliento, que a todos se nos ofrece para recorrer el camino.

Si consideramos la realización del designio de Dios, es decir, la historia de la salvación, la fe confiesa que el Padre es creador, el Hijo es redentor, el Espíritu Santo es defensor.

Trinidad
Trinidad

Si ahora nos acercamos al misterio de la encarnación del Hijo de Dios, a la luz de la fe decimos que el Padre es quien, en ese misterio, por amor, nos da a su Hijo; que el Hijo es quien, por ese misterio, se nos entrega, llevando su amor hasta el extremo; que el Espíritu Santo es el Amor con que el Padre nos ha dado a su Hijo, es el Amor con que el Hijo nos ha amado hasta el extremo, es el Amor con que el Padre y el Hijo acompañan a su pueblo, a su Iglesia, en los caminos del mundo.

Pero hoy quiero acercarme de modo muy especial al misterio de la Eucaristía.

La celebración eucarística comienza siempre “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. 

En esa celebración, orando, la comunidad eclesial se dirige al Padre, por medio de su Hijo, unida en comunión por el Espíritu Santo.

En el misterio de la Eucaristía, de modo semejante a lo que aconteció en el misterio de la encarnación, el Padre envía su Espíritu, para que los dones presentados, se conviertan, para el pueblo santo, en el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo. Y no solo eso: en este divino misterio, esperamos y pedimos que el Padre envíe su Espíritu para que congregue en la unidad a cuantos participamos del Cuerpo y la Sangre de Cristo -esperamos y pedimos que, en el cuerpo de la Iglesia, se refleje la unidad que confesamos en la Trinidad santa-.

Así, con todo nuestro ser “en modo Iglesia”, formando un solo cuerpo, siendo a un tiempo muchos y uno solo, hacemos llegar al Padre, por el Hijo, en la unidad del Espíritu Santo, el honor y la gloria que le tributa la creación entera.

Y sólo así, “en modo Iglesia”, movidos por el Espíritu Santo, aleccionados por la palabra del Hijo, nos atrevemos a decir: “Padre nuestro”.

Y siempre así,en modo Iglesia”, nos daremos la paz, porque la hemos recibido de Cristo resucitado, con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

Carnos la paz
Carnos la paz

Ahora ya la comunidad eucarística está dispuesta para adentrarse, por la comunión con Cristo Jesús, en el corazón mismo de la Trinidad Santa; comulgamos con Cristo Jesús porque somos hijos en el Hijo, amados en el Amado, penetrados por el mismo Amor con que se aman el Padre y el Hijo; comulgamos con Cristo Jesús, para ser uno con el cuerpo de Cristo que es la Iglesia; comulgamos con Cristo Jesús, para ser uno con el cuerpo de Cristo que son los pobres; comulgamos con Cristo Jesús para ser uno con la creación entera, que espera, ella también, la manifestación plena de los hijos de Dios. 

E intuimos que, vivir “en modo Iglesia”, es vivir “en modo Trinidad”, es vivir “en modo comunión”, es vivir “en modo Eucaristía”.

Secuencia

Santísimo Corpo e Sangue do Señor...

Oh divina Eucaristía, Oh divina Eucaristía,

Cea pascual do Señor, Cena pascual del Señor,

Que o fai noso, por amor, Que lo hace nuestro, por amor,

Nos altares, cada día. En el altar, cada día.

Peñor de vida e de gloria, Prenda de vida y de gloria,

Gracia de Deus repartida, Gracia de Dios repartida,

Gracia á que Deus nos convida A la que Dios nos convida,

Nesa sagrada memoria. En esa sagrada memoria.

Pan do ceo para a Igrexa, Pan del cielo para la Iglesia,

Pan dos anxos para os homes: Pan de los ángeles para el hombre:

Máis o desexas se o comes, Más lo deseas si lo comes,

Máis come quen máis desexa. Más come quien más desea.

Un cáliz para unha entrega: Un cáliz para una entrega:

Sangue de Alianza selada Sangre de Alianza sellada

Entre o Amado e a Amada, Entre el Amado y la Amada,

Do amor na mística adega. Del amor en la mística bodega.

Sacro festín dos cristiáns, Sagrado banquete de los cristianos,

Mesa divina, á que sentan Mesa divina, a la que se sientan

Os que de Deus se sustentan Los que de Dios se sustentan

Para amarse e ser irmáns. Para amarse y ser hermanos.

Gloria a Cristo, bo Pastor, Gloria a Cristo, buen Pastor,

Que nos coñece e nos guía, Que nos conoce y nos guía,

E na santa Eucaristía Y en la santa Eucaristía

Nos apacenta de amor. Amén. Nos apacienta de amor. Amén.

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