Hazte socio/a
Última hora:
Todo sobre la tragedia de Urda, #primeroRD

¿Amonestará el Papa a los doce obispos católicos por su aberrante apoyo a Trump?

"El apoyo de una docena de obispos católicos, con bendición para Trump e invocando al Espíritu Santo para que protegiese el país es una aberración. El Espíritu Santo no puede bendecir a un presidente que ha deportado a 980.000 migrantes"

Obispos católicos rezan con Trump en la Casa Blanca | @WhiteHouse

Leo la noticia "Obispos católicos rezan y piden la bendición para Trump en el Despacho Oval a doce días de las elecciones", firmada en este portal por su director, José Manuel Vidal, y reconozco que me ha sobrecogido. La afirmación de que la Conferencia Episcopal estadounidense no participó en su preparación para ese encuentro no es creíble, porque no hizo nada para evitarla, ni para desaprobarla, haciéndose corresponsable del encuentro de 8 obispos y arzobispos católicos con Trump.

El arzobispado de Denver niega que constituya un apoyo electoral, lo que tampoco es cierto, porque se realizó a doce días de las elecciones legislativas. El apoyo de esos obispos a Trump se tradujo en la oración dirigida por el arzobispo de Denver, James R. Golka, quien agradeció a Dios “el don de nuestra hermosa nación, el don de nuestro gobierno y el don de este cargo de la presidencia". Después pidió la bendición para Trump e invocó al Espíritu Santo para que protegiese al país “de cualquier influencia del mal”.

Ese apoyo, con bendición para Trump e invocando al Espíritu Santo para que protegiese el país es una aberración. El Espíritu Santo no puede bendecir a un presidente que ha deportado a 980.000 migrantes, alegando que tenían antecedentes criminales, cuando el MPI solo reconoce que el 20% de los deportados estaban condenados por algún delito. Tampoco merece esa adulación episcopal un presidente que ha apoyado militarmente a Netanyahu en el genocidio al pueblo palestino, con decenas de miles de personas muertas, la gran mayoría civiles, mujeres y niños, y que incluso lo ha recibido amigablemente a pesar de tener una orden internacional de detención.

Obispos católicos rezando por Trump

El Pontífice criticó abiertamente las operaciones antiinmigración del Gobierno de Trump. “Cuando las personas han llevado vidas dignas —muchas de ellas durante 10, 15 o 20 años—, tratarlas de una manera que resulta, por decir lo menos, extremadamente irrespetuosa, y con episodios de violencia, resulta inquietante”. Trump, por su parte, arremetió contra León XIV, afirmando “que el Papa se mostraba demasiado indulgente con la delincuencia y el terrorismo”. El comportamiento del Papa fue el adecuado al denunciar a un presidente violento y excluyente.

Una de las represalias del Gobierno de Trump contra la Iglesia ha sido la cancelación del contrato de 11 millones de dólares con Caridades Católicas, de la arquidiócesis de Miami, Florida, que daba cobijo a menores migrantes no acompañados”. (El País) 

Otra crítica del Papa a Trump fue condenar repetidamente la guerra en Irán, afirmando que había provocado una "violencia absurda e inhumana". El Papa respondió a las críticas de Trump diciendo que no le teme a la Casa Blanca ni a "proclamar con firmeza el mensaje del evangelio, que es lo que creo que debo hacer".

Felicito a León XIV por su buen ejemplo de denunciar a Trump sin temerle. 

Esos obispos y arzobispos católicos deberían ser amonestados por el Papa, incluso ser apartados del estado clerical, ya que no merecen representar a Cristo ni administrar los sacramentos

Esos obispos y arzobispos católicos deberían ser amonestados por el Papa, incluso ser apartados del estado clerical, ya que no merecen representar a Cristo ni administrar los sacramentos por su comportamiento inmoral y anticristiano. Cristo vino a denunciar todo tipo de violencia y a los que la practican. Quien bendice y se alía con los violentos no merece ser llamado cristiano ni humano, porque el cristianismo está estrechamente vinculado con la ética natural, ya que ambos persiguen un mundo de paz y de pacíficos.

No se puede volver al siglo pasado en el que la Iglesia, que en numerosas ocasiones se alió con sanguinarios dictadores, pisoteando la máxima evangélica de “amaros los unos a los otros”. ¡Basta ya de bendecir, pactar, sacralizar, apoyar, o justificar a esos violentos, ya que lo que se consigue es desacreditar a la Iglesia y al evangelio, que aún es más grave! 

También te puede interesar

Lo último