Hazte socio/a
Última hora
¿Acuerdo con los lefebvrianos?

Las ONG, sobre el acuerdo final de la COP27: "Un atisbo de esperanza en tiempos de empeoramiento del clima"

Balance crítico del CIDSE tras el cierre de la cumbre del clima

Se necesitan actos ambiciosos si pretendemos mantenernos por debajo de un aumento de 1,5°C de la temperatura. En vista de la profundidad de los daños que un aumento de 1,1°C ya ha provocado en nosotros, esto es más urgente que nunca

"Lamentablemente, este faro de esperanza corre el riesgo de ser el árbol que esconde el bosque, ya que esta COP, que se que se suponía que era una "COP de aplicación", no ha aportado medidas significativas ni el nivel necesario en ambición y urgencia", explica Lydia Machaka, responsable de Justicia Climática y Energía de CIDSE

En general, los resultados de las decisiones de la COP27 están aún lejos de ser lo suficientemente audaces y transformadores, incluso cuando reconocemos un buen paso en la dirección correcta en relación con las pérdidas y los daños

Declaración de instituciones católicas ante el borrador de acuerdo de la COP

En este año crucial, la 27ª Conferencia de las Partes sobre el clima (COP27) presentó una oportunidad histórica para aumentar la ambición climática, impulsar la acción climática y recuperar la esperanza de alcanzar el objetivo de 1,5°C de temperatura por encima de los niveles preindustriales. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que "estamos en una autopista hacia el infierno climático con el pie todavía en el acelerador".

Han pasado 30 años desde la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y casi una década desde que se adoptó el acuerdo de París, pero las partes aún no han cumplido los compromisos necesarios para evitar que continúen los efectos peligrosos del cambio climático. Sin embargo, se lograron algunos avances en esta COP: después de 30 años de elaboración, la decisión de este año de crear el Fondo de Pérdidas y Daños es un un verdadero avance. Se trata de un primer paso muy importante para reconocer las diferencias históricamente injustas entre los que han causado la crisis climática y los que la han pagado.

"Lamentablemente, este faro de esperanza corre el riesgo de ser el árbol que esconde el bosque, ya que esta COP, que se que se suponía que era una "COP de aplicación", no ha aportado medidas significativas ni el nivel necesario en ambición y urgencia", explica Lydia Machaka, responsable de Justicia Climática y Energía de CIDSE. Este año, a pesar de que las conversaciones se celebraron en una época de pérdidas y daños, y en un momento de crisis alimentaria, energética y sanitaria agravada que están directamente relacionadas con la crisis climática, los líderes parecían incapaces de cerrar esta brecha crítica. No sólo las partes no han cumplido en la eliminación de los combustibles fósiles, sino que también han fallado en la credibilidad al hacer muy pocos avances en la aplicación del Acuerdo de París, que necesitamos con tanta urgencia si queremos cuidar de toda la creación y de nuestra casa común. Un Fondo de Pérdidas y Daños sin un compromiso de mitigar y eliminar progresivamente todos los combustibles fósiles no es suficiente.

Aunque la COP27 adoptó un programa de trabajo plurianual de mitigación, este es el mínimo necesario para mantener vivo el objetivo de 1,5°C. Ahora depende de que los países traduzcan sus compromisos en acciones climáticas reales y aplicadas.

Para ello, los países ricos deben aumentar su financiación para el clima, y mantener sus promesas financieras, ya que esto afecta directamente a la supervivencia de muchos de los que viven en la mayoría de los países vulnerables al clima. "Las voces africanas de la Iglesia y la sociedad civil han exigido justicia climática, en particular en el comunicado de los Diálogos Africanos sobre el Clima. Pero en esta COP, la esperanza de la Iglesia católica en África de que las naciones ricas tomaran la iniciativa de aumentar la ambición y la acción climática no se ha cumplido, por desgracia. Es hora de levantarse y actuar con valor y en solidaridad entre sí, como una sola familia humana a través de los continentes, y demostrarlo con medidas concretas", dijo Josianne Gauthier, secretaria general de CIDSE.

En general, para CIDSE el camino colectivo para alcanzar el objetivo de 1,5°C de temperatura según el Acuerdo de París de París, para mantener vivos los ecosistemas y las personas, sigue siendo una batalla ardua, ya que nos dirigimos a un aumento de 2,7 °C de temperatura. La lucha se vuelve cada vez más crítica, ya que todavía tenemos un largo camino por recorrer y el tiempo no está a nuestro favor. En general, los resultados de las decisiones de la COP27 están aún lejos de ser lo suficientemente audaces y transformadores, incluso cuando reconocemos un buen paso en la dirección correcta en relación con las pérdidas y los daños. También debemos subrayar que las pérdidas y los daños no son un acto de caridad, sino una simple cuestión de justicia. Nosotros, como CIDSE, junto con nuestros miembros, socios y aliados de la sociedad civil y de la Iglesia, formamos parte de la comunidad que seguirá luchando por la justicia climática dentro y fuera de la COP 27, y en todos los espacio donde podamos ser escuchados. Se puede y se debe hacer mucho más.

Protestas en la COP27

Puntos clave que se analizaron en la decisión final

Sobre pérdidas y daños

Sobre la mitigación

Sobre la financiación del clima

Sobre el clima, la agricultura y los sistemas alimentarios

También te puede interesar

Lo último