Cecilia Pilar Gracia: "Ser Manos Unidas significa compartir, cooperar y sostener la esperanza en un mundo en el que es más urgente que nunca"
"El número de personas que padecen hambre aguda se ha duplicado, mientras la financiación ha retrocedido a niveles de 2016". La presidenta de Manos Unidas, Cecilia Pilar Gracia, pone voz a los datos de la Memoria 2025 de la ONGD de la Iglesia, que alerta del drástico recorte de la Ayuda Oficial al Desarrollo. Un 'efecto Trump' que, como se está viendo ya, "tendrá un efecto dominó".
Sin embargo, Manos Unidas siente que su trabajo es más necesario que nunca y, animados por las palabras de León XIV en España, los trabajadores y voluntarios de la ONGD continuarán luchando, sin parar, para acabar con la lacra del hambre. "En un mundo que da la espalda a los más frágiles, estamos llamados a ser signo de esperanza", sostiene su presidenta.
Pregunta. ¿Cómo está afectando el brutal recorte en AOD para la lucha contra la pobreza y el hambre?
Respuesta. El recorte de la Ayuda Oficial al Desarrollo tendrá un efecto dominó que ya hemos empezado a ver. En la última década, el número de personas que padecen hambre aguda se ha duplicado, mientras la financiación ha retrocedido a niveles de 2016. En 2025, 266 millones de personas en 47 países se enfrentaron a situaciones de hambre aguda de extrema gravedad.
P. ¿Por qué es más necesario que nunca trabajar en los proyectos de Manos Unidas?
R. En muchos de los escenarios en los que trabaja Manos Unidas, nuestro trabajo no es un complemento, sino una red básica de protección para que las personas puedan vivir con dignidad. Cuando, en países atravesados por la fragilidad, la deuda o la violencia, se reduce esa financiación de la que hablábamos, peligra la vida y los derechos de las personas se ven vulnerados.
P. ¿Qué significa, hoy, ser Manos Unidas?
R. Ser Manos Unidas significa compartir, cooperar y sostener la esperanza en un mundo en el que es más urgente que nunca. Significa renovar nuestro compromiso en la lucha contra el hambre, la pobreza y la desigualdad. Llevamos más de 65 años trabajando contra viento y marea. Para nosotros, nuestro trabajo es un acto de responsabilidad y una exigencia ética, reflejada en el Evangelio. Por eso nuestra Memoria 2025 no es solo un balance de cifras, sino un reflejo de nuestra vocación cristiana de servicio: acompañar, denunciar y actuar ante las causas del hambre y las injusticias. En un mundo que da la espalda a los más frágiles, estamos llamados a ser signo de esperanza.
P. Estuvo cerca de León XIV en su última visita a España. ¿Cómo valora sus palabras a la sociedad española?
R. La verdad es que la visita del papa a España ha sido un hito que difícilmente olvidaremos. Esa cercanía a las causas por las que trabaja Manos Unidas nos ha conmovido, además de ser un impulso para continuar con nuestra tarea. La estancia del Papa en nuestro país, bajo el lema “Alzad la mirada” y a través de sus palabras, nos ha recordado la importancia de poner la mirada en las causas profundas de las desigualdades.
R. “Os invito a seguir soñando el sueño de Dios. A cada uno os digo: ¡Dios te ama como eres, pero te sueña mejor! El Señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo, pues ser humano y ser cristiano no consiste en no equivocarse sino en crecer en la capacidad de convertirse, arrepentirse, enmendarse y, sobre todo, de reconciliarse y de perdonar”. Qué bonitas palabras, cuánto sentido y cuánta emoción encierran...
Es vital que la Iglesia, y su máximo representante y autoridad en la Tierra, recuerde la importancia de ayudar al prójimo en situación de vulnerabilidad, canalizando la fe en acciones concretas
P. Un Papa que aborda la lucha contra la desigualdad, la acogida y el multilateralismo... Parece 'el Papa' de Manos Unidas...
R. Todos los papas han sido los “papas de Manos Unidas”. Como la ONG de la Iglesia católica en España sus mensajes siempre han sido un respaldo para nuestra misión que es la lucha contra el hambre, la pobreza y la desigualdad: una exigencia ética y reflejada en el Evangelio y en la Doctrina Social de la Iglesia. Por poner un ejemplo, aunque todo el magisterio de los papas nos enseña, tenemos” Fratelli Tutti”, de Francisco, que es casi como un libro de cabecera en Manos Unidas –igual que los son encíclicas de sus predecesores como “Deus caritas est”, de Benedicto XVI, “Solicitudo Rei Socialis”, de Juan Pablo II o la “Populorum Progresio” de Pablo VI. Es vital que la Iglesia, y su máximo representante y autoridad en la Tierra, recuerde la importancia de ayudar al prójimo en situación de vulnerabilidad, canalizando la fe en acciones concretas.
P. ¿Cómo podemos colaborar con Manos Unidas?
R. Para colaborar con Manos Unidas, uno puede hacerse socio, realizar donaciones puntuales a través de Bizum (código 33439), transferencia o SMS. También las personas que quieran pueden aportar tu tiempo como voluntario. Necesitamos personas comprometidas para seguir luchando contra el hambre y la pobreza. Además, se puede colaborar comprendiendo y atajando las causas de la pobreza desde nuestro día a día: cambiando estilos de vida y denunciado las estructuras injustas que sostienen el hambre y la desigualdad.