En al ambiente flotaba el apoyo explícito y sin fisuras al Papa y a sus reformas, asi como la preocupación creciente por la falta de libertad y la miseria creciente en las que está sumido el país
Ya no se ven estanterías vacías en los supermercados, donde hay de todo, incluso buen vino español o whisky escocés. El problema es que son bienes de consumo al alcance de muy pocos
La Iglesia se ha convertido en la institución más prestigiosa y más valorada del país. Con una auténtica credibilidad social, que redunda en su enorme autoridad moral
El que curas y obispos sufran las mismas estrecheces que el pueblo les hace sentir sus mismas necesidades, empatizar a fondo y los convierte en testigos
He visto con mis propios ojos el cargamento de barritas de alimentos para niños desnutridos, que reparte, cuando puede, monseñor Biord
Venezuela sonríe y exhala amabilidad, pero no por eso deja de sufrir y llorar por sus desnutridos, por sus pobres que rebuscan en la basura