2 may 2026
Derrame de tristeza en el Amazonas
El agua del río es la vida, se usa para todo: para beber, cocinar, bañarse, lavar la ropa… Pero esa agua se ha convertido en un tóxico. Es como estar atrapado. Con el pescado malogrado, los fondos llenos de crudo, las playas que ya no darán arroz en la vaciante. Rodeados de veneno, expuestos a enfermedades y secuelas todavía no bien conocidas. El daño causado es irremediable. Esas familias, que navegaban con normalidad sus luchas y su pobreza, han visto trastocada su vida para siempre