El Secretario de Estado Vaticano participó en la peregrinación que tradicionalmente tiene lugar los días 12 y 13 de mayo en la Cova da Iria, en Portugal. En un momento en que hay tanta necesidad de paz, dijo, no debemos olvidar las "armas" que nos señala la Virgen María: la oración y la penitencia. Y en cuanto a los esfuerzos diplomáticos del Vaticano para favorecer el fin de la guerra en Ucrania, dijo en una entrevista: "Intentamos aportar toda nuestra contribución"
"Fátima es signo y anuncio, nos muestra siempre a María solícita y presente, por la gracia de Dios, en la vida cotidiana de los creyentes y en sus tiempos, para que la luz de la Pascua ilumine sus mentes, sus corazones, sus manos, sus obras y sus días, abriéndolos así al futuro de Dios, que es siempre un futuro de paz y de esperanza"