19 dic 2020
La Perla del Huallaga
Lo que más me impactó del rito fue el momento en que al candidato le colocan el Evangelio abierto encima de su cabeza. Me agarró desprevenido semejante hermosura litúrgica: que la Palabra, la vida del Señor, penetre completamente en ti, te impregne de cabeza a pies, que entre por tus oídos y tu mente, llegue a tu corazón y colme tus entrañas hasta conmoverte y transformarte según el Buen Pastor. Me encantó y así se lo deseo a Mons. Jesús María Aristín.