22 ago 2026
Desarmar las palabras, pero sin dejar de pronunciarlas
Espacio seguro de sinceridad, escucha, lealtad y acompañamiento. Para poder dialogar y decirnos lo que sea necesario, aunque duela; y así cuidarnos mutuamente. Para que la sinodalidad la podamos ir modelando entre todos, con delicadeza y paciencia.