Una parte de los obispos se niega en redondo a entregar sus archivos (no sólo los secretos, sino todos) al bufete, y reniega de la decisión adoptada por la cúpula episcopal de hacer cualquier tipo de investigación, que estiman marcada por la presión política y mediática
No son pocos los prelados que ya han anunciado en privado que no entregarán "a cualquiera" (en referencia a Cremades, pero también, y sobre todo, a Gabilondo) los archivos diocesanos. A ello hay que sumar el hecho de que la gran mayoría de los temas 'escandalosos' están recogidos en otro archivo, denominado 'secreto', que solo conocen los obispos y algún canciller diocesano, y que acogen aquellos casos de suma gravedad, que están protegidos por el secreto de confesión y que, por tanto, son doblemente inviolables: por los Acuerdos Iglesia-Estado y por la propia normativa eclesiástica
Valladolid, Valencia, San Sebastián, Granada, Pamplona... son sólo algunas de las grandes 'sedes' que podrían moverse en breve. Siempre y cuando haya paz entre los justos. Que debiera haberla. Los 'enemigos', también los de dentro, son otros. Ya es hora de darse cuenta y ponerse a trabajar