«El patriarca Kirill tomó personalmente la decisión de ser uno de los ideólogos del sistema político creado por el presidente ruso, Vladímir Putin. Se ha convertido en uno de sus principales aliados hasta el punto de justificar la guerra en Ucrania» (Declaraciones a Efe del teólogo Serguéi Chapnin, que trabajó durante quince años para el Patriarcado de Moscú).
Moscú tiene casi 12.000 de sus 38.000 parroquias en Ucrania. De las 45 diócesis de Ucrania, 22 han dejado de mencionar a Kirill en sus oraciones.
Durante la reunión a nivel de embajadores ante la UE, los Veintisiete aprobaron finalmente la sexta ronda de sanciones atendiendo las demandas de Budapest para no incluir en la ‘lista negra’ a Kirill, según Europa Press. ¿A cambio de qué?
Para ambas Iglesias (la de Onufrio y la de Epifanio), la guerra que se libra en Ucrania, es una cuestión existencial. Si Ucrania se impone en la guerra, la Iglesia fiel a Moscú (la de Onufrio, que acaba de abandonar a Kirill) tendrá los días contados. Y viceversa.