20 jun 2026
El demonio se ha colado por la puerta de atrás: por qué cuidar el cerebro es ya una cuestión espiritual
La prisa, las pantallas y la dopamina barata erosionan nuestra atención. Y un cristiano disperso es un cristiano más fácil de "hackear". Recuperar el silencio interior no es nostalgia monástica: es una urgencia de la fe.