"Nadie hubiera imaginado, ni en el peor de sus sueños, que nuestras vidas, repletas de acontecimientos sociales, vividas con y para los otros se precipitaban al mayor de los distanciamientos"
"Los fieles nos vimos bombardeados por una infinidad de inauditas ofertas litúrgicas, que nos llegaban a través de la radio y la televisión, pero, también y, sobre todo, por medio de diversas plataformas digitales"
"¿Ha llegado el momento de sustituir la misa de jerarquías y pueblo por la misa de creyentes?"
"Reivindicamos una comunidad de celebrantes que, aún sin obispo o presbítero que pueda presidir la Eucaristía, como ha ocurrido en estos meses de pandemia, tenga reconocida y regulada la facultad de reunirse para celebrar y avivar nuestra fe común en Jesús"