29 nov 2023

Un ejército birmano en dificultades ocupa un centro pastoral católico, mientras crece la población desplazada

Un centro pastoral católico adjunto a la catedral de Loikaw - desde hace meses refugio de los desplazados internos que huyen de los enfrentamientos por el conflicto civil en curso - ha sido alcanzado y ocupado por el ejército birmano

Lo ha denunciado Celso Ba Shwe, obispo de Loikaw, capital del estado de Kayah, en el este de Myanmar, quien resalta que los lugares sagrados no están exentos de las operaciones militares

Con la ejecución de la tristemente célebre 'Operación 1027', las milicias étnicas rebeldes, en colaboración con las recién formadas Fuerzas Populares de Defensa surgidas tras el golpe de febrero de 2021, han infligido contundentes derrotas al ejército birmano

Solo el último mes, organizaciones humanitarias estiman que más de 200,000 personas han sido desplazadas en todo el país. Desde el inicio del conflicto civil, el número total de refugiados asciende a alrededor de 2.5 millones

29 oct 2023

La gloria de Dios en el furgón de placas PAH 605

Acabo de leer El libro del duelo de Ricardo Silva Romero y ahora con ustedes quiero escuchar ese relato con los oídos de la fe. Es la historia de la familia Carvajal Londoño y es la de nuestro país.

El joven soldado, que efectivamente no obedeció la orden de sus superiores militares y se negó a matar inocentes para presentarlos como bajas en combate, fue asesinado por sus propios compañeros el 8 de octubre de 2006.

Tres años después del entierro, contó don Raúl a la prensa que “La Curia de Montería les informó que para seguir manteniendo los restos de su hijo en una de las bóvedas del cementerio Jardín de la Esperanza donde reposaba, debía desembolsarles un dinero que él no tenía”.

Cogió su furgón Dodge de placas PAH 605, con el que trabajaba vendiendo verduras, y puso en él los restos de su hijo; empapeló el vehículo con pancartas y fotos mostrando su denuncia, y atravesó media Colombia, desde Montería a Bogotá...se quedó en la esquina de la avenida Jiménez con la carrera séptima, allí estuvo por más de 10 años.

"Ningún padre debería venir al mundo a ser el evangelista de su hijo, pero la misión de don Raúl es seguir contándolo todo"; acierta muy bien Ricardo Silva al llamar “evangelista” a don Raúl, porque lo que el señor proclamaba a viva voz, lo que gritaba su mismo furgón empapelado de historias, es una Buena Noticia,.

Allí hay que adorar. No lo sospechábamos cuando veíamos ese furgón en la plaza de Bolívar y después en esa esquina del centro de Bogotá, allí, Cristo, se había posado, había puesto su tienda de reunión con nosotros.

“La ciudad -dice Silva Romero al relatar los hechos- siguió adelante con sus jornadas y con sus ritos”.

En ese furgón había un altar grato a Dios, allí, ese cristiano, don Raúl, estaba ejerciendo su sacerdocio, en el altar de los huesos del soldado que dio la vida.

23 sep 2023

Religiosidad para no dejar morir a los muertos

Los invito pues a que viajemos a Puerto Berrio, un poblado antioqueño del Magdalena Medio.

Ese río se sabe nuestras historias y nuestra vida, y aunque puede contar tantas cosas lindas, se ha visto obligado a relatarnos la muerte.

Hace ya muchos años, dicen que más de treinta, los porteños empezaron a ver cadáveres flotando en el río. Los grupos armados les prohibían sacar los muertos del río y darles “cristiana sepultura”.

Se llenaron de valor y comenzaron a desafiar a los violentos. Su religiosidad los llevó a resistir y a no dejarse dominar por el necro-poder que quería imponerse. Y arriesgando su vida, compadecidos de estos “espíritus” que necesitaban descanso, se decidieron a traerse los cadáveres al cementerio e inhumarlos, como amerita que se sepulte a un cristiano.

Esas historias, esos rescates del agua y del olvido... querían expresar verdades más hondas, más allá de la letra y del rigor: la certeza de que Dios cuida de todos y que la arbitrariedad de los malos no podía ni puede ser la última palabra.

Era el modo de resistir, de vivir esta guerra sin sentido, de hallar razones para ir adelante, para no dejar morir a los muertos

6 sep 2023

Los desaparecidos y el rompecabezas para armar la imagen de Dios

El CTI (Cuerpo Técnico de investigación) entregó, después de 20 años de desaparición, los restos de Víctor Julio Galvis Orozco; Víctor Julio, para ser precisos, no desapareció, lo desaparecieron los que se arrogaban el poder de borrar gente y tirar al olvido la identidad de los seres humanos.

Como nos lo presenta la antropóloga María Victoria Uribe en su investigación Cuerpos sin nombre, nombres sin cuerpo, aquí, en este país, ha imperado un necro poder y, aún todavía, el silencio de la sociedad es ensordecedor.

Su hermana María del Carmen, contó algo que me impactó y se los comparto a mis lectores, porque en lo que ella dijo me encontré a Dios en esta historia.

Los nuestros que desaparecieron no están perdidos para Dios, Dios se sabe sus huesos de memoria, los que ostentan el necro poder no pueden borrar los tatuajes que Dios se hace con todos los nombres de sus hijos e hijas, él, como dice el profeta Isaías, nos lleva grabados en la palma de su mano.

Hay otro detalle, bien doloroso y lo menciono para acabar esta reflexión en modo esperanza: unos días después de la desaparición de Víctor Julio, su hermano menor, Robeiro, se fue a buscarlo, y nunca volvió, lo desaparecieron también.

Sin los desaparecidos que nos faltan, no tendremos las piezas para armar el rompecabezas de la imagen de Dios; hoy encontramos una pieza de esta imagen, la de Víctor Julio, nos faltan muchas todavía; mientras no los tengamos con nosotros la imagen de Dios estará desfigurada y al rezar, ir a misa, y hablar de la divinidad arriesgamos a tener un ídolo en la cabeza. Así que encontrarlos es un problema más religioso de lo que normalmente pensamos.

29 ago 2023

Decir mentiras para obrar la verdad: Una madre-coraje y su hijo esquizofrénico

A simple leer, el título parece una aporía y no lo es; les voy a hablar de una mamá y en el corazón de las mamás, que no calcula como enseñan las lógicas que no aman, suele quebrarse hasta el principio de no contradicción.

La voy a llamar Luna porque no puedo decir su nombre, si lo dijera sería inseguro para ella y para su hijo; sí, porque Luna tiene un hijo, un muchacho que sufre esquizofrenia y que en su locura, hace ya un tiempo, asesinó a su abuelo, al papá de Luna.

Y el muchacho, que estuvo en la cárcel, y que en realidad tendría que haber estado en un centro psiquiátrico, ya “pagó” su castigo y ya cumplió lo que le impuso el juez; así que está por fuera, ahora, aunque quisiera, no puede estar en la prisión, pero tampoco puede volver a casa.

Luna, cuando dices que no sabes donde está tu hijo, estás diciendo la verdad, tú sabes el lugar, pero ese lugar, sin acogida, sin amor, sin casa, es un no-lugar; los violentos y su justicia, los buenos y su indiferencia, han hecho de nuestro país un no-lugar para tu hijo y todos los pobres como él.

6 ago 2023

Allá me dan vida, me ponen inyecciones de alegría

Se nos murió Luz Mery, Luz Mery González Caicedo, una mujer, víctima de la guerra de nuestra Colombia, que llevaba en su cuerpo las cicatrices y en su alma la resiliencia. Era débil y tenía toda la fuerza de Dios.

Ese día, al escucharla, se me arrugó el corazón, tragué saliva y lloré.

Después de eso, asistí a un concierto del Coro Reconciliación y Paz de la filarmónica de Medellín, y ahí estaba Luz Mery, ahora cantando y encantando.

Una sinfonía en la que se juntaban las voces de antiguos victimarios con las de sus víctimas, los primeros recibiendo el perdón y las segundas sintiéndolo brotar de su corazón.

Empezó contándome que le gustaba mucho ir al Coro Paz y Reconciliación porque allá le daban vida, le ponían inyecciones de alegría.

“allá me dan vida, me ponen inyecciones de alegría”; cuánto sueño con instituciones así, una Iglesia así, como el Coro Paz y Reconciliación de la Filarmónica de Medellín, donde demos vida, donde pongamos inyecciones de alegría, donde acojamos a los que se reinsertan, dejemos brotar el perdón de Dios, no nos estigmaticemos, nos queramos como una familia.

6 jul 2023

“No quiero litros de sangre, quiero carrotancados de sangre”

Les confieso que estas palabras atribuidas al General (R) Mario Montoya y relatadas por el sargento (R) Fidel Iván Ochoa Blanco en la última audiencia de la JEP en Dabeiba me hicieron llorar.

El gobierno, la oficialidad, hablaba de seguridad, pero era sólo una seguridad para los ricos, para que pudieran ir a sus fincas de recreo; los pobres no podían ni siquiera salir a buscar trabajo porque los reclutaba el ejército para asesinarlos.

Creo que aquí, en estas historias, nos encontramos con una religión, y tal vez esta sea una de las más practicadas en Colombia, la que adora al ídolo de la seguridad.

Y como toda religión idolátrica nimba de gloria a los que hacen los sacrificios, a los sacerdotes, los clericaliza, también a los militares, sacerdotes de este culto, se les atribuyó una gloria que supuestamente no podían perder hicieran lo que hicieran, así desaparecieran y asesinaran a los pobres,

Hay que decir que hubo soldados, como Jesús Javier Suarez Caro, que se rebelaron contra este estado de cosas, que no quisieron sacrificar al ídolo, que alzaron la voz; y apareció la inquisición, toda religión idolátrica tiene su propia inquisición, y los condenó, los expulsó de las filas y hasta los asesinó: según se conoció en la misma audiencia de Dabeiba a Jesús Javier lo hicieron aparecer también como muerto en combate con las antiguas FARC y así, mintiendo, cubierto con la bandera, entregaron su cadáver a la familia.

Para discernir ahora en tiempos de sinodalidad, ¿el obispado castrense? ¿Acólitos del culto a la seguridad?

3 abr 2023

El culto que quiere Dios en estos días santos

Al celebrar esta semana santa, consciente de lo que decía Blas Pascal, que “Jesús estará en agonía hasta el fin del mundo”, quiero meditar en la pasión de Cristo escuchando con hondura este llamado de la Comisión de la Verdad:

“Llamamos a sanar el cuerpo físico y simbólico, pluricultural y pluriétnico que formamos como ciudadanos y ciudadanas de esta nación. Cuerpo que no puede sobrevivir con el corazón infartado en el Chocó, los brazos gangrenados en Arauca, las piernas destruidas en Mapiripán, la cabeza cortada en El Salado, la vagina vulnerada en Tierraalta, las cuencas de los ojos vacías en el Cauca, el estómago reventado en Tumaco, las vértebras trituradas en Guaviare, los hombros despedazados en Urabá, el cuello degollado en el Catatumbo, el rostro quemado en Machuca, los pulmones perforados en las montañas de Antioquia y el alma indígena arrasada en el Vaupés”.

30 mar 2023

El General en su laberinto religioso

En una entrevista reciente, el director de la policía nacional, general Henry Sanabria, dio una serie de declaraciones que se han vuelto virales; el general cita la constitución y la biblia de memoria y muy en la letra y parece que las dos llegan a ser una sola cosa en su mente religiosa; respeto la fe del general, la libertad de cultos es un principio, pero en mi opinión esa fe es más pagana que cristiana. Me choca usar el término pagano porque es mal entendido, con el quiero hablar no de los creyentes de otras religiones, sino de una religiosidad que manipula a Dios y lo pone al servicio de la causa que interese, del estado, de la victoria, del bienestar, de la prosperidad económica; un deus ex machina, no el Padre de Jesús. Les explico mi posición enseguida.

20 sep 2022

Nabucodonosor y el COVID 19

Ahora que la pandemia se ha calmado y que podemos reflexionar con más serenidad, me viene espontánea una comparación entre Nabucodonosor y el COVID 19. los dos invasores, el rey caldeo y la pandemia, me hacen pensar en la forma en la que nosotros “religiosos” de ayer y de hoy nos posicionamos ante la dificultad y le hacemos frente a la realidad.

Nabucodonosor invadió el reino del norte y quebró la normalidad ritmada por el culto de Jerusalén...Y después, en nuestro tiempo, me fijo particularmente en nuestra Colombia, un virus nos invadió, también mucho dolor y muerte.

Las dos eran “normalidades” ritmadas por el culto y en los dos casos volver a ellas era sinónimo de volver a los templos.

En Israel, a la sombra del templo y en la seguridad de los sacrificios, los profetas dejaban ver que lo que sucedía era una normalidad de injusticia y opresión...

En nuestra Colombia, muchas voces, especialmente las de las personas que este país aplasta, las 30.000 víctimas entrevistadas por la Comisión de la Verdad, nos están diciendo que la normalidad a la que suspirábamos volver deja mucho que desear…es más bien una tragedia humana a la sombra de los templos y del culto.

La normalidad a la que volvimos ya cuenta, en solo este año, y según cifras de indepaz, 79 masacres, 128 líderes y defensores de los derechos humanos y 34 firmantes del acuerdo de paz asesinados. ¿Perdimos también la oportunidad?

28 jun 2022

Los comisionados que nos entregan el informe final

Hoy 28 de junio la comisión para el esclarecimiento de la verdad presenta su informe final; he podido seguir muy de cerca, gracias a las redes y a la página web el itinerario que ha seguido la comisión de la verdad. Como colombiano siento una profunda gratitud con los comisionados y quiero, en estas líneas, resaltar el aporte de cada uno de ellos.

19 feb 2022

Un metro, así limpio, no lo quiero

La historia que les cuento en estos párrafos de hoy es vieja, sucedió a finales de los años 90, aunque la acabo de escuchar de labios de Teresita Gaviria, la misma señora que con su lucha y tesón dio origen a las madres de la Candelaria.

Y fue en el metro de Medellín, que por esos tiempos se estrenaba, donde las madres de la Candelaria, experimentaron rechazo y exclusión...

Tengo que decir que un metro así limpio no lo quiero; enorgullecernos de una cultura que desecha seres humanos nos quita dignidad a todos.

Y esto que pasó en el metro es apenas un iceberg de lo que pasa en Antioquia y en toda Colombia, un departamento y un país, donde se habla de “limpieza social” y las personas se clasifican como se clasifica la basura y después de asesinarlas se botan a los basureros.

24 sep 2021

Machuca y la Eucaristía en el Altar de las Calles

Hace poco leí “La Sombra de Orión” de Pablo Montoya, una novela linda y dura que nos hace caminar por los barrios y entrar en las casas y hablar con la gente de la Comuna 13 de Medellín en los tiempos en que la fuerza pública se unió a grupos al margen de la ley para señalar y asesinar a muchos de los nuestros, especialmente jóvenes.

Como cristiano y como sacerdote, no pude leer este párrafo de la novela sin pensar en el canon de la misa y sin sentir en la voz de Machuca la misma voz de Cristo: “Este es mi cuerpo”.

En Machuca y en todas esas víctimas que nombra el autor, veo a Cristo buscando su carne en esos cuerpos masacrados y botados en el basurero; buscando su cuerpo para completar su misa.

He aquí el rito sagrado para todos: ir al altar de las calles y elevar esos cuerpos ninguneados, palpar la pascua en sus cicatrices, pronunciar sobre ellos las palabras de consagración, reconocer a Cristo y adorar en ellos a Dios.

22 jul 2021

Lolita, el perdón que se abre despacito y el útero de Dios

Una de estas tardes en Medellín tuve la oportunidad de visitar a Lolita Londoño, ella estaba en su casa que es además taller de costura y almacén; sus relatos, de un dolor que se va volviendo alegría, siguen resonando a mis oídos como buena noticia y aquí se los comparto.

El perdón, como una flor, se fue abriendo despacito y sin que nadie lo forzara.

Lolita además decidió adoptar a tres de los antiguos victimarios y así recuperar en ellos a sus hijos perdidos.

Lolita se parece a Dios porque, así como Él, ella también da vida incluso a los que dieron muerte a sus hijos.

Qué bueno que la Iglesia, así como Lolita, fuera en el mundo como el útero de Dios y guardara a todos en su intimidad sin moralismos ni prejuicios...

18 jun 2021

La muerte de Junior Jein y el poder que tiene miedo

Cuenta el primer libro de Samuel que el rey Saúl tenía muchos miedos de perder el poder y andaba ansioso y muy estresado; para aliviarlo de estos males alguno de sus funcionarios le aconsejó que se trajera a su palacio al joven David que tenía fama de sonar el arpa y cantar bien. Sin embargo, las melodías del muchacho no le entretenían más y más bien alborotaban sus miedos, su ansiedad, su estrés y sus demonios.

La historia de David se repitió en Colombia, el pasado domingo, 13 de junio; el poder, no sé sabe todavía si el poder legal o el ilegal, porque aquí en este país hay de los dos y no raramente son cómplices y se mezclan, se fastidió con la música de Junior Jein, un cantante del pueblo negro.

Este país, es doloroso escribirlo, parece no resistir el arte, nunca ha oído lo que un día apuntó Dostoievski y es que la belleza salvará el mundo.

Saúl no pudo callar la música de David, los poderes de aquí tampoco la de Junior Jein. La belleza es lo más revolucionario y esto porque nadie la puede matar.

7 jun 2021

Otra iglesia bombardeada en Myanmar, la sexta afectada en el conflicto

Se trata de la sexta estructura católica afectada, en las últimas dos semanas, por ataques o incursiones violentas del ejército birmano

Según informa la agencia de noticias Fides no se han registrado heridos ni víctimas, y la iglesia es una más entre los edificios atacados en la zona

Varias viviendas han sido dañadas o quemadas por los bombardeos indiscriminados efectuados ayer, 6 de junio, desde primeras horas de la mañana

18 abr 2021

La escopetarra de César López y la bajada de Cristo a los infiernos

Hace ya unos años, cuando el atentado en el Club El Nogal de Bogotá, un triste hecho de desesperación de los tantos de nuestro conflicto armado, César López se fue con sus amigos músicos, sus canciones y su mensaje, a poner una nota de esperanza en medio de ese infierno.

Así fue como un AK-47 se convirtió en guitarra, la escopetarra. Si el soldado había tomado la guitarra de César para destruirla, César tomaría el fusil del soldado y lo transformaría en instrumento de paz.

Cuando confiamos acariciamos y transformamos la realidad; tocamos y sale a flote lo mejor de las cosas y la gente. Esa fe que toca lo maldito y lo hace bendito, que fecunda los infiernos y los preña de cielo.

Creo que, en este país de guerra, sí hombres y mujeres de fe, la tarea en la que nadie nos puede remplazar es bajar con Cristo a los infiernos y poner allí esperanza y razones para confiar.

12 abr 2021

La loca de la aguja

El 9 de abril, cuando en Colombia celebrábamos el día de la memoria y solidaridad con las víctimas, un grupo de mujeres“arroparon” con un manto hecho y bordado por ellas mismas, la fachada de la casa de la Comisión de la Verdad en Bogotá.

Vi en esas mujeres un icono de la Iglesia, me pareció que, en la vida de ellas, en lo que hacen y en lo que dicen, sucede el misterio eclesial más que en muchos templos y catedrales.

Veo palpable en esas tejedoras el misterio de la Iglesia, y es que en ella todo lo que hacemos, celebramos, oramos y creemos, es para tejer memoria del Crucificado, y esa memoria y la de las víctimas es una y la misma.

la misión de la Iglesia en este país que busca la paz: tejer la verdad, que en definitiva es el Evangelio de Cristo despedazado en tantas historias de dolor, y arropar con él a las víctimas.

Las tejedoras decían también que muchos que se creen cuerdos las llamaban “las locas de la aguja”,...Creo que así tenga que ser la Iglesia, también una “loca de la aguja”, nunca cansada de coser comunión

17 feb 2021

Era un niño

Me he encontrado ya varios “calvarios”, esas cruces, casi siempre adornadas de flores y piedras, que recuerdan los que han muerto en esos lugares, muchos de ellos asesinados.

Entre todos, me llamó la atención uno en el que estaba escrito “Era un niño”, y que mostraba también, ajada por el tiempo, la fotografía borrosa de un equipo de futbol de muchachos adolescentes: uno de esos jugadores, sonrientes y con ganas de conquistar la copa mundo, debía ser el muerto.