"En efecto, '… el tiempo presente, sin embargo, muestra que el nosotros querido por Dios está roto y fragmentado, herido y desfigurado (…) Los nacionalismos cerrados y agresivos (cf. Fratelli tutti, 11) y el individualismo radical (cf. Ibidem, 105) resquebrajan o dividen el nosotros, tanto en el mundo como dentro de la Iglesia' (Francisco)"
"Y también, ¿por qué no decirlo?, por la desidia, el olvido y hasta la marginación del Evangelio, que históricamente se ha venido protagonizando por quienes se decían seguidores y discípulos de Jesús. ¡Una evidencia acusadora!"
"Todo nos creemos pacifistas. Pero, lo cierto es que, en la práctica y en la vida cotidiana, olvidamos que, efectivamente, 'se puede herir y matar' con el lenguaje. 'Quien tenga oídos, que oiga' (Mt 13,9 y Mc 4, 9)"
"Nunca más el pasado: en lugar de sorprender por el amor, mandato del Jesús, nos enzarzamos en situaciones fronterizas con el odio y, desde luego, con la ignorancia del otro"