“Fuera de las víctimas no hay salvación”, afirma Jon Sobrino, y nosotros lo experimentamos cada vez que nos acercamos a sus luchas y sus logros. En la semana en que los colombianos recordamos a las personas detenidas desaparecidas, las víctimas, con su resiliencia y resistencia, nos han propiciado salvación y nueva creación, y es la historia que hoy les cuento
La casa de los hermanos Castaño, la mansión Montecasino, en el barrio Poblado de Medellín, llegó a ser en las últimas décadas del siglo pasado, la casa de la muerte
Pues hoy, mayo 30, la salvación llegó a esa casa y la llevaron las víctimas, muy especialmente las de la Mesa de Desaparición Forzada de Antioquia
Entre las víctimas presentes en la bendición de hoy estaba doña Blanca Nury Bustamante, y tenía en su pecho las fotos de sus seres queridos que nunca pudieron volver y a los que ella, después de muchos años, no deja de buscar y de esperar