"Vivo en la carretera, con continuos desplazamientos. Y, durante estos casi trece años, he visto muchos progresos en las carreteras y espectaculares amaneceres y atardeceres en el espléndido paisaje del alto Aragón. El libro de la Creación es magnífico. Las homilías y las cartas las redacto en casa, porque conduzco el automóvil. Pero las ideas también brotan y maduran conduciendo"
"Gracias a Dios, duermo bien, porque caigo rendido cada noche. Pero me preocupa profundamente la escasez vocacional. En el contexto en que vivimos, cada vocación es un auténtico milagro. No obstante, la oración por las vocaciones sigue dando su fruto. Nunca en la historia de la Iglesia ha habido tantas vocaciones, pero surgen en Asia, África, Latinoamérica y otras latitudes"