"Porque la fe cristiana solo existe en creyentes dentro de la historia, leer los signos del tiempo es tan esencial a la reflexión teológica como el conocimiento de la Sagrada Escritura"
"La actitud de apertura y diálogo con el mundo que marcó el Vaticano II dio un vuelco a mi visión como creyente y a mi reflexión teológica"
"El riesgo de las nuevas generaciones es que olviden el diálogo de la Iglesia con el mundo moderno iniciado en el Concilio, y vuelvan a las seguridades dogmáticas y religiosas para resguardarse de la ineludible intemperie, en vez de seguir escuchando y escrutar la llamada del Espíritu en los nuevos signos del tiempo"
"La actitud defensiva del Magisterio de la Iglesia ante la modernidad cambió con Juan XXIII y el Vaticano II"
"Cuando ya en la altas instancias del Vaticano se había optado por un segundo periodo de postconcilio, la fidelidad a la orientación del Concilio, por parte del Cardenal Tarancón y de la Conferencia Episcopal en los diez años siguientes a 1973, fue un respiro profético para la Iglesia en la sociedad española"