La investigación demoscópica detecta una baja confianza en ambas iglesias por parte de sus miembros, “siendo especialmente dramática la erosión de la confianza en la católica”. Así, en una escala del 1 al 7, la Iglesia católica alcanza un 2,3 y ocupando el penúltimo lugar, justo detrás del islam (2,1) y también de los partidos políticos (3,1)
“Particularmente digno de mención” es que “incluso entre los católicos, la Iglesia protestante (3.7) goza de más confianza que su propia Iglesia (3.3)”
El 96 % de los católicos encuestados y el 80 % de los protestantes “creen que su Iglesia debe cambiar fundamentalmente si quiere tener un futuro”, registrándose igualmente una “clara mayoría de católicos a favor de reformas de gran alcance”, como, por ejemplo, la abolición del celibato (95 %), la elección democrática de los líderes de la iglesia (87 %), la bendición de las parejas homosexuales (86 %) o la demanda de una mayor cooperación entre las iglesias católica y protestante (93 %)