En la Carta de hoy y continuando el escrito de la semana pasad, quisiera señalar otros puntos de la propuesta que nos hace el papa Francisco en su encíclica Fratelli tutti
Profundicemos en la idea de que nuestro mundo todo está conectado, debemos desarrollar la conciencia de que, por ahora, o nos salvamos todos juntos o no se salva nadie. La pandemia nos lo ha hecho explícito
Diálogo; no es posible ser sanamente local sin una sincera y amable apertura a lo universal. Hay que acercarse, expresarse, escucharse, mirarse, tratar de comprenderse, buscar puntos de contacto
Para el papa Francisco, las religiones tendrán un papel relevante en este futuro. Conviene valorar, desde la identidad cristiana, la acción de Dios en las diversas religiones
Que este deseo de fraternidad universal impregne nuestros corazones