1 nov 2020
El aterrador paisaje que cautivó a Botticelli, Blake, Delacroix o Dalí
Lo que ha hecho tradicionalmente más cautivador el Infierno de Dante que su Paraíso, por paradójico que sea, es la estremecedora precisión con la que el poeta lo describe. Añorando los placeres perdidos, aullando sus importantes castigos, los condenados padecen lo que el libro denomina “la pena del Talión”
En la Florencia de los Mèdici se celebraba su obra, leyéndose en alto en las reuniones sociales o recomendándose su lectura a los estudiantes. La popularización del pensamiento neoplatónico, que conectaba lo pagano y lo cristiano, volvió la vista a la Comedia a la que Bocaccio había apodado “Divina”
Si en tiempos de Botticelli se recitaba de memoria a Dante y a Petrarca, en el de Blake, entre los siglos XVIII y XIX, se redescubría a Dante y a Boticelli