20 dic 2022
Silos, para amantes de las letras
Como monje benedictino, el futuro santo Domingo pasó de la comunidad del monasterio de San Millán de la Cogolla (La Rioja) al de Silos, en Burgos: de la cuna de las Glosas Emilianenses a las Silenses, primeros testimonios del castellano como lengua romance.
El monasterio llegó a tener casi 300 volúmenes en su biblioteca, además de un activo scriptorium.
Gerardo Diego le dedicó su famoso poema al ciprés de su claustro.