“Este gran trabajo de la Semana Social Brasileña nos trae aún más claridad sobre los caminos que debemos recorrer en nuestras diócesis, en nuestros regionales, para que como cristianos podamos dar nuestra contribución a la construcción de un Brasil en el que la vida sea respetada en todos los niveles, en todos los sentidos"
Esta reflexión ayuda a encontrar los desafíos con relación al techo, la tierra y el trabajo, que tienen que ver con la formación, la articulación, la tecnología, la explotación, la falta de compromiso y preocupación por el bien común
Un proyecto para el bien común, que tenga en cuenta la sabiduría de los pequeños, donde habite el Espíritu, donde todos participen, donde los pobres sean sujetos de una revolución