14 oct 2026
La cárcel, fábrica del llanto y telar de las lágrimas
¿Y si la justicia no fuera igual para todos y la cárcel castigara más la pobreza que el delito? Mientras unos pueden pagar las mejores defensas, otros se enfrentan solos al peso de la condena y al abandono. Porque una sociedad no se mide por su sed de castigo, sino por su capacidad para reparar el daño sin destruir la esperanza.