Tras las cejas prominentes. La decepción puntual no nos aleje de los altos ideales
TRAS LAS CEJAS PROMINENTES
El mazazo no nos descalabre. ¿Cómo recuperar la nobleza en la "res pública"? ¿Cómo dar con el alma pura, imbuida de ánimo de servicio, cargada de ideales también en el ámbito de la política? ¿Cómo ver tras sus cejas abultadas, tras su mirada evasiva, tras su discurso desconcertante? ¿Cómo descubrir su insondable, cómo penetrar en sus blindados adentros? ¿Cómo evitar el fatal y masivo desengaño? ¿Cómo volver a ser auténticos, cómo sería todo esto sin mácula...?
La decepción puntual no nos aleje del Alto Ideal, más al contrario nos invite a persuadir, a ser más exigentes, primero con nosotros mismos. Zapatero no ha tumbado nada, no ha arriado nuestros superiores anhelos.
"Nosce te ipsum..." Ya nos lo decían los antiguos que nunca fueron a terapia. La complejidad humana nos puede desbordar. Dentro del mismo ser caben su día y su noche, el que empuja a España y el que sume a las fuerzas progresistas en la desolación; el que acerca pueblos y culturas, el que instituye la “Alianza de las civilizaciones” y el que cavila cómo llevarse impropia mordida. Se acuestan sobre la misma almohada; salen a hacer “footing” con el mismo traje deportivo. Nos desconciertan con tan dispares actitudes, sin embargo entran en la misma camisa.
La pureza gobernará el mañana. Nuestro sol se levantará sobre nuestras tinieblas- El servicio altruista y desinteresado se impondrá. La UDEF no tendrá domicilios a investigar, conversaciones a descifrar, discos duros a incautar. La fe inquebrantable en el mundo nuevo, la firme convicción de que avanzamos hacia una sociedad más justa y elevada, no nos la proporciona el político que amaña facturas, sino el alma serena, inalterable y conectada a la Fuente, la conciencia de la ley de evolución, el conocimiento de la existencia de un Plan Divino cuyo más soleado horizonte es la solidaridad universal y la fraternidad humana.