Ruffini se despide del Dicasterio para la Comunicación: "Los llevaré en el corazón. Les confío a Montserrat y los confío a ustedes a Montse"
El prefecto, primer laico al frente de un organismo de la Curia romana, concluye su mandato tras ocho años. Montserrat Alvarado, la nueva prefecta, es también la primera laica al frente de un dicasterio: "Gracias Paolo, seguiré tu ejemplo"
(Salvatore Cernuzio/Vatican News).- Es un «gracias» sentido el que los empleados del Dicasterio para la Comunicación han expresado hoy, 30 de octubre, a Paolo Ruffini, el periodista que durante ocho años —desde su nombramiento en 2018 por voluntad del Papa Francisco— ha dirigido este organismo que reúne y coordina las distintas realidades de los medios de comunicación vaticanos.
Primer laico al frente de un organismo de la Curia, Ruffini, de 70 años, concluye su mandato. Le sucederá, a partir del domingo 1 de noviembre, Montserrat Alvarado, hasta ahora presidenta y directora de operaciones de EWTN News. Nombrada el pasado 2 de junio por el Papa León XIV, también ella ostenta un primer puesto histórico: es la primera mujer laica que dirige un Dicasterio de la Curia romana.
Algo «histórico» para el organigrama vaticano y, en general, para el camino de la Iglesia, como ha subrayado la propia Alvarado en unas breves palabras de despedida a Ruffini, en presencia de todos los empleados.
El saludo de la nueva prefecta Alvarado
«Quería que estuviéramos juntos porque es un momento histórico», ha dicho. «El primer prefecto laico» es un signo de la «cercanía de la Iglesia» a los «distintos cargos» y a las «distintas vocaciones» representadas en este Dicasterio, que engloba numerosas lenguas, culturas y procedencias, donde «todos estamos invitados a participar en la misión de la Iglesia».
«Nosotros somos el instrumento de comunicación del Papa, una enorme responsabilidad que tú, Paolo —ha añadido Montse, dirigiéndose a Ruffini—, has llevado sobre tus hombros. En inglés se dice he put his neck on the line (arriesgarse, comprometerse personalmente, n. del t.)».
Algo «hermoso» y «grande» para un prefecto que ha sido «criticado y elogiado». Y esto «es bueno», ha afirmado Alvarado, porque «la crítica ayuda a hacer que las cosas sean mejores, pero también somos lo suficientemente fuertes como para conocer la verdad».
El mensaje del Evangelio en el mundo
«Pero estamos orgullosos de todo lo que hemos hecho aquí», ha añadido. «Este Dicasterio es increíble: da a conocer a todo el mundo el mensaje que salva vidas», el del Evangelio. Un mensaje que, en 58 idiomas y a través de medios multimedia, llega diariamente «a los pueblos y a las periferias».
«Te doy las gracias de todo corazón; eres para mí un ejemplo que me permite saber lo que puedo hacer. Como laica y mujer, todo es nuevo, pero tú has dado el primer paso y puedo seguir este camino siguiendo tu ejemplo», ha subrayado nuevamente Alvarado. También, ha dado las gracias a Ruffini por su «fe muy grande» y por «la invitación a formar parte de la historia de la Iglesia».
El agradecimiento del prefecto saliente Ruffini
Ruffini se ha despedido de lo que durante ocho años ha sido su casa, el Palazzo Pio, recordando algunas palabras clave del motu proprio con el que, en junio de 2015, nació el Dicasterio para la Comunicación.
Palabras útiles para el «contexto comunicativo actual», porque ayudan a «vivir siempre plenamente el hoy, el ahora, cada momento» y a «construir juntos el futuro». Y estas son: «transición, entrega, camino, alegría» y también «belleza», aquella con la que el Dicasterio «ha recorrido su camino durante estos años».
«Hemos tenido que afrontar muchas dificultades y lo hemos hecho no por el mérito de cada uno, sino por el mérito de todos nosotros juntos», ha subrayado Ruffini.
«Los llevaré en el corazón. Les confío a Montserrat y los confío a ustedes a Montse. Tienen mucho camino por recorrer, tienen profesionalidad, amor unos por otros y fe. Los leeré, los miraré, no nos perderemos de vista».
A continuación, han tenido lugar un aplauso, un brindis y la bendición impartida por todos los sacerdotes que trabajan en Vatican News, Radio Vaticana y L’Osservatore Romano. Una nueva muestra de gratitud hacia un prefecto que, a través de un trabajo a menudo «silencioso», siempre se ha mostrado atento a las «sensibilidades y particularidades de cada uno de nosotros».