"Fraternidad, pobreza, paz, belleza, pequeñez, alegría…": El manifiesto de la familia franciscana reunida en Barcelona
Durante los días 2 y 3 de mayo tuvo lugar en Barcelona el Capítulo de las Esteras, organizado por la Comisión Nacional para los Centenarios Franciscanos y la familia franciscana de Cataluña, con motivo del octavo Centenario del tránsito de san Francisco de Asís
Durante los días 2 y 3 de mayo tuvo lugar en Barcelona el Capítulo de las Esteras, un encuentro organizado por la Comisión Nacional para los Centenarios Franciscanos- nombrada por la Federación Interfranciscana de España- en colaboración con la familia franciscana de Cataluña, con motivo del octavo Centenario del tránsito de san Francisco de Asís.
El encuentro reunió cerca de 250 hermanos y hermanas de las distintas ramas de la familia franciscana, con el objetivo de celebrar y compartir el legado espiritual del poverello, así como de reflexionar conjuntamente sobre los desafíos actuales.
Las jornadas se inauguraron con un saludo institucional que subrayó la importancia de fortalecer la pluralidad. A lo largo del programa se desarrollaron espacios de diálogo y trabajo en grupo. El programa incluyó dos conferencias que profundizaron en la espiritualidad y el carisma. La intervención del hermano Víctor Herrero de Miguel OFMCap, titulada “Recibió la muerte cantando. El último poema de Francisco”, invitó a contemplar los últimos momentos de la vida del santo desde la mirada de asombro y la atención a lo esencial. A partir de las fuentes franciscanas subrayó algunas claves espirituales como la centralidad de la escucha del Evangelio, el valor de los gestos que sintetizan la vida, y la alabanza como expresión última de la existencia. Asimismo, el filósofo Josep Maria Esquirol, en su ponencia “La inspiración franciscana de mi pensamiento”, reflexionó sobre la cercanía, la atención a lo concreto, la minoridad, el agradecimiento, el cuidado y la mansedumbre, formas de convivencia que favorecen la fraternidad.
“El señor nos dio hermanos! fue una de las expresiones compartidas por algunos participantes para resumir el espíritu del encuentro, marcado por la fraternidad, la reflexión conjunta y la convivencia entre las distintas ramas de la familia franciscana.” Marta López de Larrínzar JuCap
Uno de los momentos más significativos fue la visita a la Sagrada Familia, donde el arquitecto Jordi Faulí impartió la conferencia “Espiritualidad y arquitectura del Templo”. En su intervención, Faulí destacó la importancia de no separar fe y belleza, subrayando la capacidad de los espacios arquitectónicos para expresar la dimensión espiritual.
El encuentro concluyó con un manifiesto común proclamado por la hermana Irene Labraga E.SS.E., presidenta de la Interfranciscana. En él se destaca la alegría como una necesidad del mundo y la esperanza que arraiga en lo profundo de todo lo que existe.
La fraternidad duele y sostiene, los pobres son nuestro lugar, la paz es nuestra palabra en el mundo, la belleza es una forma de conocer, lo pequeño contiene todo, la alegría es el nombre de nuestra esperanza.
Manifiesto de la Familia Franciscana
Comisión Nacional de los Centenarios Franciscanos
Capítulo de las Esteras 2026
Manifiesto de la Familia Franciscana
Capítulo de las Esteras · Barcelona, 3 de mayo de 2026
Han pasado ochocientos años desde que Francisco de Asís, desnudo sobre la tierra desnuda, alzó las manos vacías hacia el cielo y partió su último pan. Aquel tránsito —aquel paso, aquel verdadero nacimiento— sigue resonando. Hoy, reunidos como familia franciscana en esta ciudad donde la piedra aprende a cantar, recibimos esa resonancia y respondemos.
La fraternidad duele y sostiene
Los hermanos que lloraron sobre Francisco aquella tarde de octubre dijeron con el llanto lo que las palabras no alcanzan: que algo verdadero había ocurrido entre ellos, que lo construido juntos tiene un peso que la muerte no puede levantar. Queremos una fraternidad así, que cueste algo, que sepa los nombres de aquellos a los que llora, que sostenga en la oscuridad.
Los pobres son nuestro lugar
El beso al leproso fue el gesto que cambió todo: el momento en que Francisco descubrió que el margen es el centro y lo descartado es lo precioso. Hoy los leprosos tienen otros rostros, otras fronteras, otros márgenes. Nuestra vocación sigue siendo acercarnos hasta que el miedo se convierte en ternura, y quedarnos.
La paz es nuestra palabra al mundo
Francisco fue a hablar con el sultán cuando todos callaban o combatían. Antes de cualquier argumento, ofreció su presencia: cruzó la frontera, se sentó a la misma mesa, dijo paz y bien sin esperar que nadie le preguntara de qué lado estaba. En un mundo que multiplica los muros, la familia franciscana mantiene ese gesto extraño y necesario.
La belleza es una forma de conocer
Este templo que hemos recorrido—donde la piedra aprende el lenguaje del bosque y la luz entra como si las criaturas empujaran desde fuera— nos confirma lo que Francisco supo siempre: que el Creador sigue resonando en las cosas, que la hermana luna y el hermano fuego son maestros, que cuidar la belleza del mundo es también cuidar a los pobres que lo habitan. Gaudí y Francisco comparten esa certeza: la forma es teología.
Lo pequeño contiene todo
Josep Maria Esquirol nos recuerda que la filosofía empieza en lo próximo: en el gesto de quien parte el pan, en la atención al rostro del que está al lado. Francisco lo supo antes: el pedacito de pan dado a cada hermano en la hora de morir, los dulces que Jacoba amasó con sus manos. La resistencia íntima empieza aquí, en lo mínimo que se parte y se da.
La alegría es el nombre de nuestra esperanza
Francisco murió cantando. Las alondras giraron sobre el tejado con una alegría insólita, fuera de toda medida ordinaria. El Cántico nació en la oscuridad y el dolor, cuando ya estaba casi ciego, y sin embargo brotó como agua de la roca: la alabanza que precede al amanecer, la alegría que arraiga más hondo que las circunstancias. Esta alegría es lo que el mundo más necesita de nosotros.