Madrid realiza el mayor despliegue técnico en muchos años para acoger a León XIV
A pocos días de la llegada del papa León XIV se van viendo los esqueletos de uno de los mayores montajes realizados en la historia de Madrid
(Luis Miguel Modino/Archimadrid).- A pocos días de la llegada del papa León XIV se van viendo los esqueletos de uno de los mayores montajes realizados en la historia de Madrid. Seis escenarios que son fruto de un trabajo intenso, como ha reconocido el arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo, ante los periodistas congregados al lado del mayor de estos escenarios, o al menos en torno al que se concentrará el mayor número de personas, el instalado en Cibeles para celebrar Corpus Christi, donde se espera un millón de personas, aunque no se descarta que ultrapase ese número.
Gran expectación en toda la sociedad
Las peticiones para participar crecen cada día que pasa y la expectación va en aumento con el paso de las horas, subrayaba el cardenal Cobo. De hecho, las parroquias, colegios y diversos lugares donde se hospedarán ya están preparados para acoger a los peregrinos. El arzobispo ha insistido en el deseo del Papa de venir a Madrid, una ciudad acostumbrada a acoger muchas cosas. En Madrid recibirá el abrazo de la Iglesia española. No olvidemos que el Papa llega a Madrid con su reciente encíclica bajo el brazo.
Un viaje que invita, en palabras del cardenal, a alzar la mirada, tanto los que estarán presentes en los diversos encuentros con el Papa como el conjunto de la sociedad española. Una oportunidad para escuchar y celebrar juntos, algo que «lo sabemos hacer bien», afirmaba el arzobispo. Durante el viaje, en su visita a la Catedral de la Almudena, el Papa entregará la Rosa de Oro a la Virgen de la Almudena, una prueba más de la devoción mariana del Santo Padre, aunque es igualmente importante que vaya a rezar delante de una imagen tan importante para el pueblo de Madrid.
Según el arzobispo, el Papa está sorprendido con la expectación que ha despertado esta visita, dado que no esperaba la acogida que está teniendo en tantos sectores de la sociedad, no solo de la Iglesia, algo que sorprende al cardenal.
Cariño, dedicación y detalle en los escenarios
En los escenarios, las arquitectas Concha Sánchez Maíllo y Cristina del Río Villegas, junto con sus equipos de cientos de personas, llevan trabajando más de tres meses durante muchas horas al día y con gran intensidad. Reconocen que, a pesar de ser especialistas en diseñar espacios religiosos, este es un encargo muy singular, dado que implica seis sedes muy diferentes, en la calle, en interiores… Todos han sido llevados a cabo con mucho cariño, dedicación y detalle, pero reconocer que el de Cibeles es el que encierra mayor complejidad.
Un trabajo llevado a cabo en conjunto entre las arquitectas, la diócesis y el Vaticano. Juntos han tenido en cuenta los contenidos, la parte técnica, los elementos litúrgicos, la seguridad, la funcionalidad, para que los espacios ayuden a que los encuentros con el Papa sean increíbles. Algo que se vislumbra en el escenario de Cibeles, que se está montando a marcha forzada, y donde el hecho de que se celebre la Eucaristía coloca en el centro el altar y una gran cruz inspirada en la imaginería de las Hermanas de Belén.
Cada escenario depende de lo que allí se realizará, y en ese sentido comentaban que el Movistar Arena estará presente un madroño, perfiles de la ciudad o el famoso cielo de Madrid. En el caso de la Vigilia con los Jóvenes, las arquitectas destacaban la presencia de cuadros del Museo del Prado que reproducen los misterios luminosos que se van a rezar a la espera de la llegada del Papa.
Un montaje que es un portaaviones
3.000 personas trabajan en estos días en todo el proceso de montaje, comentaba Mariano Rodríguez, coordinador de producción de CEDIA, Cibeles, Lima y Bernabéu. Un trabajo que llevan a cabo en coordinación con el Plan de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, algo que no es fácil, dado que «al final este es un montaje que es un portaaviones», afirmaba. No olvidemos que los encuentros de la Plaza de Lima y Cibeles ocupan una huella enorme y se quiere que todos los que participen puedan escuchar bien, tengan un sitio donde estar cómodo, que haya agua, que las vallas estén bien delimitadas, que tengan sus sanitarios.
Los espacios serán distribuidos en anillos y cada 75 o 100 metros en función de la configuración de la calle hay una pantalla con su torre de sonido. Habrá 42 en Cibeles, para una huella de un millón de personas, y 30 en la Vigilia de los Jóvenes, donde está preparado el espacio para 600.000. Junto con ello hay casi 1.300 altavoces distribuidos por todo el recorrido, 90 fuentes de aguay camiones también abasteciendo de agua. Hay 1.300 sanitarios, hospitales de Samur, puestos sanitarios, puestos de voluntarios… Algo que califica como «el despliegue técnico más grande que ha visto esta ciudad en mucho tiempo».
Algo que se ha preparado en muy poco tiempo, poco más de tres meses, muy diferente a la JMJ, que se preparó durante dos años. El reto, afirma, «es darle a todo el que viene la posibilidad de estar con el Papa, acompañar al Papa. Lo importante no es tanto ver al Papa como estar con el Papa». Igualmente destaca el gran apoyo del Ayuntamiento y Comunidad de Madrid así como de Presidencia del Gobierno y de todas las instituciones, que se han coordinado muy bien. En ese sentido, resalta que se siguen sus sus indicaciones, tanto de seguridad como de movilidad.