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Música para pianola

¡Feliz lunes! Espero que esta semana que hoy comienza, de transición entre octubre y noviembre, te depare toda suerte de buenas cosas. Al leer el título seguro que has pensado que te voy a traer una antigualla con eso de la pianola. ¡Pues no exactamente! La música que hoy te propongo para empezar semana, amplia, de más de media hora, es una de esas obras hipnóticas que casi nos deja encantados. Se trata de una pieza que representa al llamado minimalismo de una forma muy interesante.

Primero, su compositor. Se trata de John Adams (1947), compositor estadounidense nacido en Worcester. Con diez años aprendió a tocar el clarinete, teoría de la música y composición. Entre sus profesores estaban David Del Tredici, Roger Sessions o Leon Kirchner. Con su instrumento de cabecera tocó en la Sinfónica de Boston. En California entró en contacto con Steve Reich y, mirando hacia la generación anterior representada por Cage o Feldman, hizo que quedase fascinado por el minimalismo. Poco a poco se fue convirtiendo en el músico más influyente del país después de Copland. Su música, como casi cualquiera que represente al minimalismo, ha estado rodeada a veces de polémica. A pesar de todo su fama siguió creciendo como la espuma recibiendo encargo de diversos conjuntos de toda parte del mundo. Su producción va desde obras de cámara a óperas, oratorios y otro tipo de música instrumental y vocal.

Una de esas obras controvertidas es la que te traigo hoy, titulada Grand Pianola Music. Es una composición escrita en 1981 y en ella Adams expande el lenguaje minimalista. Ha sufrido numerosas revisiones y aun hoy sigue dividiendo a la audiencia. En las palabras del compositor parece que la composición tiene aspectos que sirven para ofender a cualquiera. Está dividida en dos partes, con la primera a su vez dividida en otras dos. En la segunda, aplica técnicas minimalistas a una sucesión de acordes lo más escasa posible, dando lugar a curiosas conclusiones. Una obra que, si la escuchas, verás que está llena de delicadeza. Está compuesta para un conjunto de metales, percusión, dos bombos, tres voces femeninas y dos pianos.

La interpretación es debe a un conjunto instrumental dirigido por David Felberg.

PARTE IA (rápido) y PARTE IB (lento)

PARTE II «On The Dominant Divide» (rápido)

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