Emilce Cuda: "Queremos que los jóvenes digan cómo podemos cambiar el mundo, a partir de sus sueños y necesidades, para que sea más justo, fraterno y esperanzador”
La Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, PCAL, Celam y el Instituto de Fe y Vida organizan el encuentro 'Nuestras Raíces', un "corredor cultural" a través de las expresiones culturales y artísticas inspiradas en la Doctrina Social de la Iglesia
(Óscar Elizalde, ADN Celam).- En la antesala del primer Viaje Apostólico del Papa León XIV a América Latina, el Encuentro “Nuestras raíces” que se celebra del 3 al 6 de noviembre en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro (Brasil), convoca a decenas de jóvenes de América Latina y el Caribe a compartir sus historias y memorias de esperanza, a través de expresiones culturales y artísticas inspiradas en la Doctrina Social de la Iglesia.
“Esta iniciativa nace como una propuesta del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) y del Instituto Fe y Vida, de los Hermanos Lasallistas, y ha sido asumida por la Pontificia Comisión para América Latina (PCAL) con el respaldo del Dicasterio para la Cultura y la Educación y la presencia del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, entre muchas otras organizaciones eclesiales”, explica la Dra. Emilce Cuda, Secretaria de la PCAL, al destacar que el Encuentro “está dirigido a los jóvenes, para que puedan expresarse con lenguajes vinculados al arte, la cultura y la estética, para ‘desarmar las palabras’, como nos pide el Papa León XIV, y para que digan cómo podemos cambiar el mundo, a partir de sus sueños y necesidades, para que sea más justo, fraterno y esperanzador”.
“Nadie se salva solo”
El Encuentro, en efecto, integra espacios artísticos de creación colectiva y muestras culturales bajo la divisa “nadie se salva solo”, evocando la herencia del Papa Francisco en su carta encíclica Fratelli Tutti. Asimismo, a lo largo las jornadas se desarrollan tres mesas redondas de diálogo interdisciplinario inspiradas en el magisterio del Papa León XIV: “el ser humano y la tecnología”, “el límite y la fragilidad”, y “el poder y los datos”.
A través de este “corredor cultural” se busca reconocer el arte no solo como una forma de expresión, sino también como una práctica que permite compartir experiencias, hacer visibles realidades y explorar respuestas colectivas ante los desafíos de la vida, mientras que la Doctrina Social de la Iglesia ofrece un marco para abordar estas cuestiones desde una perspectiva centrada en la persona y en la dimensión comunitaria de la vida
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Lanzamiento de esta iniciativa en la PUC- Río. Foto: Instituto Fe y Vida
“Las raíces nos dan identidad”
“Las raíces nos dan identidad: nos recuerdan de dónde venimos, la historia que hemos heredado, las personas que nos precedieron y los valores nos han sido transmitidos”, ha dicho el brasileño Gleison de Paula Souza, Secretario del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, durante el acto de apertura, al subrayar que “las raíces existen para que el árbol pueda crecer —no para quedar anclado al pasado—, y quizá sea precisamente esta una de las grandes tareas de la juventud latinoamericana y caribeña: conocer en profundidad sus raíces para poder construir, con libertad y creatividad, un futuro nuevo”.
De ahí la importancia del arte —continúo el laico brasileño— pues “el arte tiene la capacidad de llegar a dimensiones de la persona a las que a menudo no alcanzamos solo con conceptos o discursos. Una canción, un cuadro, una danza, una fotografía, una película o una obra literaria pueden expresar el dolor de un pueblo, la belleza de una cultura, la memoria de una comunidad y también la esperanza de un mundo diferente”.
Joven participante del encuentro. Foto: Instituto Fe y Vida
Evangelizar con el arte
Para Elisabeth Román, del Instituto Fe y Vida, “nuestras raíces están vinculadas con nuestras historias, y cuando acompañamos a los jóvenes en la pastoral hispana de los Estados Unidos nos damos cuenta que la cultura que traen es la de sus padres y la de sus pueblos en América Latina y el Caribe. Por eso este proyecto apela al arte y a la cultura como una forma de levantar sus voces y una oportunidad de evangelización desde y para los jóvenes”.
“Tenemos la responsabilidad de llevar este llamado a recuperar nuestras historias como migrantes, de manera sinodal, en espacios de escucha y de diálogo como estos, donde el arte nos conecta con nuestras raíces”, sostiene Juan Soto, Presidente de la National Catholic Council for Hispanic Ministry (NCCHM), que hace parte de las organizaciones que apoyan esta iniciativa, junto con la Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe (ODUCAL), la Red Universitaria para el Cuidado de la Casa Común (RUC) y la Oficina de Comunicación Global Lasallista.
Tras esta primera edición en Río de Janeiro, ‘Nuestras Raíces’ continuará generando espacios de diálogo entre la creación artística, el pensamiento académico y el compromiso social, mediante una convocatoria abierta para participar en los encuentros que se celebrarán en Bogotá (Colombia), Ciudad de México (México) y Santo Domingo (República Dominicana). A partir de 2027 también se llevarán a cabo encuentros en varias regiones de los Estados Unidos, en San Diego, Miami, Nueva York y Chicago.