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5 de junio

Vaticano

5 de junio, IX Viernes del Tiempo Ordinario

Texto evangélico

“Mientras enseñaba en el templo, Jesús preguntó: «¿Cómo dicen los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David, movido por el Espíritu Santo, dice: “Dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies”. Si el mismo David lo llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?». Una muchedumbre numerosa le escuchaba a gusto” (Mc 12, 35-37).

Comentario

Jesús, el Hijo de Dios, revela su identidad, y quien la confiesa queda inundado de alegría y de esperanza. Asistiremos estos días a la visita que el papa León XIV realizará a diversas ciudades españolas, donde celebrará solemnemente el Corpus Christi. «La espiritualidad que necesitamos es una espiritualidad eucarística, es decir, una espiritualidad de la unidad eclesial en el amor» (MH 234).

El Papa, en su encíclica, cita la enseñanza de san Agustín, quien no solo nos llama a adorar la presencia real de Jesucristo en el sacramento de la Eucaristía, sino que nos hace a nosotros mismos sacramento: «Por tanto, si quieres entender el cuerpo de Cristo, escucha al Apóstol que dice a los fieles: Vosotros sois el cuerpo de Cristo y sus miembros (1 Co 12,27). En consecuencia, si vosotros sois el cuerpo de Cristo y sus miembros, sobre la mesa del Señor está puesto el misterio que vosotros mismos sois: recibís el misterio que sois vosotros. A eso que sois, respondéis "Amén", y al responder [así] lo rubricáis. Escuchas, pues: "Cuerpo de Cristo", y respondes: "Amén". Sé miembro del cuerpo de Cristo, para que tu "Amén" responda a la verdad». (MH 234) 

Con motivo de la visita del Papa, las ciudades se revisten de belleza y anticipan la ciudad engalanada como novia: «Los muros de Jerusalén ya no son fortificaciones para la defensa, sino adornos preciosos de la Esposa del Cordero. La presencia de Dios ofrece a todos luz y vida. La ciudad es un nuevo Edén, con su agua viva donada a los sedientos y con su árbol de la vida, cuyas hojas sirven "para curar a los pueblos" (Ap 22,2). En espera de su plenitud, esta visión está ante nosotros como una exhortación, un llamado a superar nuestras divisiones y a trabajar juntos: este es el camino de Jesucristo, ayer, hoy y siempre». (MH 242)

Propuesta

Únete en oración por el viaje apostólico de León XIV.

Audio
Audio 5 de junio 2026

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