León XIV: "La paz de Cristo Resucitado, una paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante"
El arte que consuela
Con las palabras del papa, continúa la colaboración entre Vatican News y la Biblioteca Apostólica en la serie "El arte que consuela", esta vez con la figura de Cristo resucitado
(Paolo Ondarza/Vatican News).- La solemne figura de Cristo, representado ascendiendo al cielo, envuelto en un manto rojo y verde, sosteniendo el estandarte de los cruzados, emblema de su triunfo. Es el Resucitado quien, en la mañana de Pascua, deja el sarcófago vacío bajo sus pies, rodeado de soldados aterrorizados que observan la escena, testigos participantes del misterio divino. La imagen pertenece al coral Santa María Magg. 14, conservado en la Biblioteca Apostólica Vaticana.
Un manuscrito musical
Junto con otros dos volúmenes de la misma colección, este extenso manuscrito musical fue encargado por el cardenal Leonardo Grosso della Rovere, primo del Papa Julio II. Su fecha de elaboración se puede determinar con certeza después de 1517, considerando la indicación del título cardenalicio de San Pedro Encadenado que aparece en el escudo inscrito en letras doradas, y antes de su muerte el 17 de septiembre de 1520.
Las iniciales decoradas
El volumen estaba destinado al Cabildo de la Basílica de Santa María la Mayor y contieneel Temporale, desde el Domingo de Pascua hasta el sábado siguiente a Pentecostés, con numerosas iniciales decoradas en paneles enriquecidos con espléndidos y coloridos motivos vegetales.
Un mensaje de esperanza
Cristo, tras vencer a la muerte, aparece representado de frente y con majestuosidad, ofreciendo a los fieles un mensaje de esperanza: «Resurrectio Domini, spes nostra» (Agustín, Sermón 261, 1).
La página inicial presenta la R de Resurrexi con una representación de la Resurrección enmarcada con hojas de acanto, gemas y piedras preciosas. Los márgenes, enmarcados por un listel dorado y adornados con flores, hojas, gemas y motivos antiguos, completan la decoración.
«¡La paz este con todos ustedes! Queridos hermanos y hermanas, este es el primer saludo de Cristo Resucitado, el Buen Pastor, que dio su vida por el rebaño de Dios. Deseo también que este saludo de paz entre en sus corazones, que llegue a sus familias, a todas las personas, dondequiera que estén, a todos los pueblos, a toda la tierra. ¡La paz este con ustedes! Esta es la paz de Cristo Resucitado, una paz desarmada y una paz desarmante, humilde y perseverante. Viene de Dios, Dios que nos ama a todos incondicionalmente».