1 ago 2026
Vida Eterna o Morir hacia Dios. Releyendo a Hans Küng
A Hans Küng, Roma le retiró la licencia para enseñar teología católica. Su delito: pensar en voz alta. Cuestionó la infalibilidad papal, criticó el autoritarismo de la Curia y propuso una Iglesia más democrática, ecuménica y abierta, fundada en la indefectibilidad —la verdad está en el conjunto del Evangelio, no en dogmas absolutos— y en una ética global compartida entre todas las religiones.
A una pregunta le dedicó un libro entero, ¿Vida eterna? (1982), y media vida de trabajo. Su respuesta cabe en una frase: la vida eterna no es un premio ni una amenaza. Es un abrazo.