Hazte socio/a
Última hora:
Aporofobia en Madrid

Lo esencial

La tormenta amainó, las alegrías van en volantas. Aquel conjunto de hombres, veinte y tantos, era como un mar de laticos, cada uno con el botín en el pecho como en una bandeja. Cuando las primeras luces eran aún remotas, cuando la tinta era aún susceptible de producir borrones y la sangre estaba aún ardiente, algunos salieron a la ventana a decir: Lo hemos logrado. Se han descrismado algunos planes. Los árboles pesan, se curvan, se zarandean, a veces resisten, pero a veces se rompen. Puesto que, a pesar de todo, estaba suficientemente visto, ha sorprendido a pocos y ha contentado a muchos. Muchos, sintiendo en la sangre la frialdad del fondo de los mares, pero convirtiendo la necesidad en virtud, dirán: lo hemos conseguido. Tal vez todo consistía en eso, en salvar lo esencial. “El espíritu democrático de algunos está intacto, pero está hueco”, oí decir. Lo que no revela ni un ápice de dignidad se castiga con el silencio.

También te puede interesar

dios soplo caos memoria olvido

El soplo de Dios

papa palabra evangelio desheredados compasión misericordia amor esperanza

Inscrito en el corazón del hombre

muertos fiesta de san antonio recuerdos loureses ancestros

Refugio de los muertos

Lo último

La dignidad del cuerpo humano

Cuerpo enfermo