El arzobispo de Sevilla, sobre la regularización de migrantes: "Ordenada, integración real y acogida solidaria"
"Una actitud solidaria con la acogida de migrantes por parte de la sociedad; una integración leal y real de aquellos, y una migración coherente y con un cierto orden, en lo que respecta a las administraciones. Son tres polos que han de funcionar al unísono porque si lo separas, viene el enfrentamiento y la polarización".
En estos términos se ha expresado el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, en relación con el futuro Real Decreto de regularización de migrantes que prepara el Gobierno de España, que "garantizará el respeto a las obligaciones adoptadas a nivel europeo", asegura el Ejecutivo, después de la advertencia trasladada por Bruselas, recientemente, sobre la necesidad de que la iniciativa se ajuste al marco normativo comunitario.
En una entrevista concedida a Europa Press a las puertas de la Cuaresma y que ha tenido lugar en el Palacio Arzobispal, monseñor Saiz Meneses se ha pronunciado sobre este y otros temas sociales que afectan directamente a la ciudad, como la situación que se vive en los barrios más vulnerables --con seis de ellos entre los 15 de menor renta en todo el país, según el INE--, los asentamientos chabolistas --la pasada semana fin se puso fin al de Reina de los Ángeles, en el Polígono Sur-- y las personas sin hogar que duermen a la intemperie en las calles del centro.
En cuanto a la regularización masiva de migrantes, considera el prelado hispalense que "nuestra actitud como cristianos, sea en Europa sea en Sevilla, tiene que ser de acogida: una acogida solidaria al hermano necesitado que llama a nuestra puerta huyendo de la miseria, huyendo de la guerra". Por otro lado, los migrantes que vienen "han de tener una actitud de integración leal y real" en la sociedad que los acoge, de modo que "no pueden querer imponer sus usos y costumbres".
Los gobiernos, en cambio, "tienen que emplearse a fondo, coordinarse y trabajar también para que sea una migración con una cierta coherencia, con un cierto orden y que proteja, justamente, a los migrantes, porque si no son víctimas del hambre o la miseria, lo son de las mafias". En estos casos, añade monseñor Saiz Meneses, "se juegan la vida y a veces la pierden en el océano, y aquellos que llegan son irregulares, y está pasando también explotaciones".
"Los gobiernos tienen que ponerse de acuerdo para que se salvaguarden los derechos de los migrantes y los derechos de las personas que acogen". En este sentido, "son tres funciones distintas. Nunca será perfecto, pero creo que lo que no se puede hacer es fijarse solo en un polo y los otros son los equivocados".
El arzobispo también muestra su preocupación por la realidad que se vive en los barrios más desfavorecidos de Sevilla. La Iglesia, a través de Cáritas, las hermandades, las ONG católicas y muchas organizaciones no gubernamentales que no son de Iglesia están presentes en esas zonas, con iniciativas como el Economato Social, la capacitación de esas personas "para que se puedan ganar la vida con dignidad" y había "un tercer nivel, que es sensibilización y denuncia", como reflejan los informes que realizan al respecto entidades como Cáritas.
"Toda esa obra la hacemos como tercer sector, pero luego llegamos ya a unos niveles que no podemos: ahí tienen que ser las administraciones, también en colaboración y en cooperación con nosotros", añade, al tiempo que destaca que, pese al interés por parte de todos, "hay situaciones muy complejas, que no son tan sencillas". Sin embargo, para monseñor Saiz Meneses, "no podemos perder nunca la esperanza".
Al hilo de esto último, recuerda el arzobispo que Sevilla, "que tiene riqueza económica, histórica, artística y cultural, desbordante", también figura en las estadísticas de los barrios más pobres, y eso "nos golpea a todos cada año, a los responsables de las administraciones, a la Iglesia y a las instituciones civiles". Pese a todo, "no podemos abandonar y decir que no tiene solución. No, eso sería una derrota". Para ello, "hemos de seguir luchando, no perder la esperanza y ser imaginativos y creativos, y ver cómo se resuelve", apostilla.
El drama de las personas sin hogar
El arzobispo de Sevilla se ha referido al drama de las personas sin hogar, que duermen a la intemperie estos días de intensas lluvias, sobre todo en zonas del casco antiguo, y afirma que "percibe inquietud y gente de las parroquias que, por las noches, van a llevar caldo caliente y comida, pero entre todos no damos abasto para cubrirlo todo". Monseñor Saiz Meneses reconoce que "va habiendo más sensibilidad y más acciones concretas".
Asimismo, el prelado hispalense remarca otro drama social, esta vez como consecuencia de los temporales, con miles de afectados, con importantes daños en sus viviendas o cuantiosas pérdidas en sus negocios. "Estamos atentos, a través de Cáritas en las parroquias, para ayudar a lo que se necesite y dar una respuesta solidaria".
El accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), en el que perdieron la vida 46 personas, junto al maquinista sevillano fallecido en Gelida (Barcelona), también ha estado en el recuerdo del arzobispo durante la entrevista. "La celebración de la misa funeral en la Catedral fue muy sentida, muy profunda".