Víctimas de las HAM escriben al nuncio para advertir sobre las próximas ordenaciones de diáconos de ese grupo en Getafe
Un grupo de exmiembros, tras un proceso de deliberación y puesta en común, en una apelación directa al obispo Ginés García Beltrán, “notifica a la autoridad diocesana que dar por buena la formación de estos candidatos y proceder a sus ordenaciones de diaconado o presbiterado supone una incoherencia con las decisiones tomadas en los últimos meses"
Un grupo de víctimas y exintegrantes de las HAM, así como algunos familiares, han enviado a la Nunciatura en España y a la Diócesis de Getafe una “notificación y advertencia sobre la idoneidad y formación de seminaristas y candidatos a las sagradas órdenes vinculados a la comunidad "Hermanos del Amor Misericordioso", ante las próximas ordenaciones que al parecer está previsto que se celebren en esa diócesis madrileña el próximo 12 de octubre.
Según la quincena de personas ligadas a las dos ramas de la asociación disuelta el pasado 28 de julio por el cardenal arzobispo de Madrid, de acuerdo con el Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, estas ordenaciones “comprometen el juicio de idoneidad y la validez del proceso formativo de seminaristas vinculados a dicha estructura”, como ya había adelantado Religión Digital.
“Los abajo firmantes, afectados directa o indirectamente por las mencionadas prácticas, se suscriben a que se realice una valoración adecuada sobre el escándalo y el peligro que representa proceder a ordenaciones sin la debida formación. Así como el daño que representa que los exmiembros no reciban la atención adecuada al ambiente y las circunstancias en las cuales han vivido”, según la notificación a la que ha tenido acceso Religión Digital.
El grupo de firmantes, tras un proceso de deliberación y puesta en común, en una apelación directa al obispo Ginés García Beltrán, “notifica a la autoridad diocesana que dar por buena la formación de estos candidatos y proceder a sus ordenaciones de diaconado o presbiterado supone una incoherencia con las decisiones tomadas respecto a las Hijas del Amor Misericordioso y los Hermanos del Amor Misericordioso en los últimos meses. Igualmente se considera un riesgo para los fieles, un perjuicio para la libertad y madurez vocacional de los antiguos miembros y una irresponsabilidad por parte de la Iglesia”.
Se refieren las víctimas de este grupo –fundado por el fallecido sacerdote Antonio Mansilla, y actualmente liderados por María Milagrosa Pérez, más conocida como 'Marimí', quien fue apartada de su cargo de secretaria general el 28 de julio de 2025, cuando el cardenal Cobo decretó que la entonces reconocida como asociación pública de fieles fuese comisariada desde el arzobispado– a la reciente notificación de la diócesis de Getafe en la que esta se desvinculaba del proceso de acompañamiento que venía efectuando desde 2008, y en donde también señalaba que “los diáconos que se encuentran en camino hacia el presbiterado recibirán la ordenación sacerdotal en el momento oportuno, una vez reunidas las condiciones requeridas por el derecho de la Iglesia”.
En este punto, la nota enviada al nuncio Piero Pioppo y al obispo García Beltrán recalca que, “en ordenaciones próximas [en alusión a las del 12 de octubre], presentar y considerar preparados ( “dignos” según el rito de la ordenación) a los candidatos que fueron formados en HAM, sin tiempo para ser adecuadamente formados, no será conforme, al menos para una porción, del pueblo Cristiano que se escandaliza o se ha visto afectado directa o indirectamente por la comunidad HAM”.
Al respecto, los afectados señalan a Religión Digital que "ya hay miembros que fueron formados en HAM sin reconocimiento de los que existen quejas o denuncias en el ejercicio de su ministerio". Y recalcan que "en un ambiente de control y coacción, en esas circunstancias se puede ver muy viciada la libertad del individuo para tomar decisiones", así como el hecho de que "estábamos sometidos por obediencia y bajo pretexto de la voluntad de Dios".
En este mismo sentido, "algunos ex miembros de la comunidad de hermanos e hijas del amor misericordioso señalan que, de hecho, la vocación ni siquiera era objeto de discernimiento personal. Venía ya dada. También afirman que en la comunidad se decía que quién tenía vocación en HAM la tenía para siempre desde el momento que decía “sí” debido al especial don de discernimiento heredado por la comunidad del fallecido “padre fundador” Antonio Mansilla".
Prácticas pseudomísticas
Por ello –remarca el grupo de presuntas víctimas de abusos (sexuales y de conciencia), antiguos miembros y familiares– “se solicita que quede constancia de la presente notificación y se tomen las medidas pertinentes que aseguren un proceso sano y de toma de conciencia de los excesos por los cuales se entiende que ha sido desarticulada la comunidad “Hermanos del Amor Misericordioso”. Un proceso que es de cuidado y atención consciente sobre los ex miembros”.
En la extensa carta remitida este martes, 29 de septiembre, las víctimas recuerdan las denuncias que yan han efectuado y de las que ha hecho seguimiento en todo momento Religión Digital– relativas tanto a “posibles deficiencias y distorsiones en la formación canónica”, “vulneración de la separación de fueros y del derecho libre elección de confesor/director por deficiencias en la estructura formativa”, “irregularidades institucionales y falta de reconocimiento jurídico adecuado” así como a “prácticas pseudomísticas, coercitivas y desórdenes en la administración del fuero interno”.
En este punto, las personas que firman esta comunicación recuerdan que ya han “advertido de la utilización de presuntas profecías, visiones, revelaciones privadas y oraciones de dudosa licitud para justificar el discernimiento vocacional”, así como “ha sido denunciada en la Iglesia injerencia y control coercitivo sobre la vida personal, relaciones familiares, uso de comunicaciones (prohibición de contacto con el exterior), finanzas y salud psíquica o física de los miembros. Así mismo, se ha notificado sobre la imposición sistemática de castigos físicos o penitencias, lo cual se debe tener en consideración como un vicio para el discernimiento libre y personal”.
Igualmente, recuerdan, “se han denunciado ante la Iglesia prácticas de exorcismos y oraciones de liberación con sospecha de irregulares en la comunidad. También se ha avisado de prácticas en campamentos en las que se realizaban oraciones de alabanza con desvanecimiento de menores que caían al suelo, llamados ‘descansos en el espíritu’”.