Hazte socio/a
Última hora:
Primer aniversario de la elección de León XIV

Solicitan 72 años de prisión para el sacerdote de Málaga que sedó y agredió sexualmente a cuatro mujeres

Los hechos ocurrieron entre los años 2014 y 2018. El acusado aprovechaba su condición de religioso y su relación con las víctimas para suministrarles sustancias que las sumían en un estado de sometimiento. El Ministerio Público solicita una pena total de setenta y dos años de prisión

Francisco Javier C.V., el sacerdote detenido por varias agresiones sexuales, será juzgado en mayo

El sacerdote malagueño de 35 años acusado de sedar y agredir sexualmente a cuatro mujeres entre los años 2014 y 2018 será juzgado el próximo mayo en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Málaga.

Las sesiones de la vista oral están previstas para el 25, 27 y 29 de mayo a las 10:00 horas, según la providencia a la que ha tenido acceso EFE.

El cura, Francisco J.C., natural de Vélez-Málaga, está en prisión provisional después de ser detenido el 11 de septiembre de 2023 por presuntamente sedar y abusar sexualmente de cuatro mujeres, hechos que grabó y que descubrió su pareja sentimental en un ordenador del domicilio que ambos compartían en Melilla. Cuatro delitos de agresión sexual y contra la intimidad

El sacerdorte Francisco J.C.
Solicitan una pena total de setenta y dos años de prisión por cuatro delitos de agresión sexual y contra la intimidad

El Ministerio Público mantiene que el sacerdote presuntamente ha cometido cuatro delitos de agresión sexual y contra la intimidad y solicita una pena total de setenta y dos años de prisión.

Las acusaciones mantienen que el acusado aprovechaba su condición de religioso y su relación con las víctimas para suministrarles sustancias que las sumían en un estado de somnolencia y vulnerabilidad.

En ese estado, las víctimas no eran conscientes de nada, por lo que se aseguraba la ejecución de su plan y además así el sacerdote, conocido como padre Fran, evitaba cualquier defensa.

En el relato acusatorio se indica que además dichos actos eran grabados y fotografiados sin el consentimiento de las víctimas "evidenciando una clara vulnerabilidad de su intimidad y derechos".

Grababa las agresiones

También te puede interesar

Lo último