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Joaquín Vidal Coy, cabo de andas de la Fuensanta: "Quieren echarme por falta de sumisión ciega y por oponerme a la mercantilización de la imagen de la Virgen"

El todavía Cabo de Andas señala en esta entrevista exclusiva con RD, "a D. José Antonio Ibáñez, que es el que mueve los hilos desde el principio". Pero no está sólo. Junto a él, "están también el Deán/Presidente del Cabildo Catedralicio, el Ilmo. Sr. D. Tomás Cascales Cobacho, el secretario del Cabildo el Ilmo. Sr. D. Diego Martínez, el presidente de la Real Hermandad de Caballeros D. Manuel Ramón García-Garre y algunas personas, pocas gracias a Dios, a las que han hecho promesas, que no van a cumplir"

Joaquín Vidal, en el centro de la imagen

Su familia salvó a la Virgen de la Fuensanta durante la guerra civil, escondiéndola en su casa, y el obispo de entonces les nombró custodios a perpetuidad de la imagen. Joaquín Vidal Coy es el último miembro de la saga familiar en ejercer de Cabo de Andas los últimos 12 años. Se trata, según dice la gente, de un hombre recto y honrado, que no se casa con nadie y que siempre va con la verdad por delante. Precisamente por eso, ahora tiene problemas y quieren echarle de su cargo "algunos sacerdotes, algunos seglares y gente del entorno de ambos por intereses propios, prurito personal y amiguismo".

En concreto, el todavía Cabo de Andas señala en esta entrevista exclusiva con RD, "a D. José Antonio Ibáñez, que es el que mueve los hilos desde el principio". Pero no está sólo. Junto a él, "están también el Deán/Presidente del Cabildo Catedralicio, el Ilmo. Sr. D. Tomás Cascales Cobacho, el secretario del Cabildo el Ilmo. Sr. D. Diego Martínez, el presidente de la Real Hermandad de Caballeros D. Manuel Ramón García-Garre y algunas personas, pocas gracias a Dios, a las que han hecho promesas, que no van a cumplir". Y mientras, el obispo, José Manuel Lorca, guarda silencio y aconseja a Joaquín que acuda a los tribunales eclesiásticos, aunque es consciente de que quieren echar a Joaquín Vidal de su puesto de Cabo de Andas de la Fuensanta "por falta de sumisión ciega" y por oponerse "a la mercantilización de la imagen de la Virgen".

Joaquín Vidal Coy

¿Por qué la Iglesia encomendó a su familia ser cabo de andas de la Virgen de la Fuensanta?

Fernando Monerri Córcoles, Joaquín Monerri Córcoles ambos tíos de mi padre Joaquín Vidal Monerri, con Eugenio Úbeda Romero, Antonio Córcoles y Franciso Ramón, se confabularon para salvar la imagen de la Virgen de la Fuensanta pues habían recibido noticias por radio de que iban a quemar el santuario. La reacción de Fernando Monerri fue una sentencia que se cumpliría: “O se salva Ella, o morimos todos(sic).

El dos de agosto de 1936, Fernando Monerri con Antonio Córcoles subieron al santuario y se bajó la imagen de la Virgen a casa de Fernando Monerri y, escondida en un armario, liada en un colchón, pasó la guerra sin que nadie, excepto él y su mujer, Aurora Piñuela, supieran dónde se encontraba la sagrada imagen. Omito algunos detalles por no hacer demasiado largo el relato.

Terminada esa guerra, que nunca debió comenzar, toda Murcia daba por perdida la imagen en el devorador incendio que produjeron en el santuario.

El 31 de marzo de 1939 mi tío Fernando (de mi padre) sacó la imagen al balcón de su casa y se corrió por Murcia la noticia de que la Virgen se había salvado.

Ante tan sorprendente y magnífica noticia Murcia se llenó de devotos queriendo verla y fue trasladada a hombros hasta el Gobierno Civil, ya que el Palacio Episcopal estaba cerrado, al no estar aún el obispo en Murcia.

Cuando el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Miguel de los Santos Díaz y Gómara, obispo de la diócesis de Cartagena en esas fechas, llegó a Murcia y se enteró de la milagrosa peripecia ocurrida con la imagen de la Fuensanta, nombró a Fernando Monerri Cabo de Andas y a su hermano Joaquín Punta de Vara izdo. del trono de la Virgen, y a ellos y a toda su familia custodios a perpetuidad de la imagen de la Virgen en todos sus traslados.

Esta tradición que, según el Código de Derecho Canónico (Título II de La Costumbre, cc. 25 a 28), ya es ley por cumplirse más de 30 años consecutivos e ininterrumpidamente, pero hasta eso quieren saltarse por sus propios intereses. A Fernando Monerri lo sucedió su hermano Joaquín, a éste su sobrino Joaquín Vidal Monerri y a éste su hijo Joaquín Vidal Coy, un servidor que lleva acompañando a la Virgen desde los 13 años, desde los 16 llevándola a hombros y desde los 55 de Cabo de Andas, en total 55 años con la devoción a la Santísima Virgen como forma de vida de los 67 que tengo, aunque en casa se vivía esta devoción desde antes de nacer yo.

Joaquín Vidal, ejerciendo su función de Cabo de Andas de la Fuensanta

 ¿Quiénes y por qué quieren revocar, ahora, esa decisión?

Esta decisión, que como ya se ha explicado tiene rango de ley, la quieren revocar algunos sacerdotes, algunos seglares y gente del entorno de ambos por intereses propios, prurito personal y amiguismo.

No quieren personas sinceras, que digan la verdad, que opinen libremente, siempre con educación y respeto, naturalmente, pero no quieren que se les haga la contra. Sus decisiones tienen que ser ley sin ningún tipo de opinión ni objeción. Quieren, en resumen, personas que les “bailen el agua”, “capillitas”, “sumisos”, etc. dicho todo ello como expresiones coloquiales que se utilizan en las conversaciones normales, nunca como pretendido insulto ni descalificación, más bien una “calificación” exclusivamente.

¿No cumple usted con los requisitos eclesiásticos de su cargo? ¿Qué le reprochan las autoridades?

Por supuesto que cumplo con los requisitos eclesiásticos de mi cargo. Con los requisitos de siempre, no los que se han inventado ahora sacándoselos de la manga y que no figuran en ninguna ley, ningún Estatuto y en ningún Reglamento que, insisto, no se hayan inventado ellos y hecho ad hoc para sus fines. Si no fuera así estarían incumpliendo sus funciones desde el año 2014 que llevo de Cabo de Andas y, más aún desde el 2018, año en el que inventaron un nombramiento ilegal del que luego se olvidaron y dejaron pasar las fecha y que ahora, a su conveniencia, lo sacan como válido. Absurdo totalmente cuando además, en ningún trono de Murcia y Región, ni en cofradías de Gloria ni de Pasión, que yo sepa, se elige el Cabo de Andas por votación.

Es un ataque directo a la tradición murciana, a nuestras costumbres ancestrales, a nuestra forma de vivir nuestra religión popular, a todo aquello que nos une con el pasado, con nuestros antecesores, con esas personas que lo dieron todo por la fe, la costumbre y las tradiciones que son nuestro patrimonio, y que estos señores, por intereses propios, de poder, de amiguismos, y… vamos a dejarlo ahí, quieren que desaparezca y establecer un nuevo orden a su imagen y semejanza. ¿Les suena esto?

Lo que me reprochan las autoridades eclesiásticas es muy sencillo:

Estas son las razones que yo he podido deducir, ellos tendrán otras a las que estoy dispuesto a contestar una por una.

Hay otros reproches que por ser generalidades no tienen ni fundamento ni defensa, como decir: “Esas quejas nos han llegado de muchos estantes, personas que acompañaban, párrocos, pedáneos, peñas, etc.”

Joaquín Vidal

Me dijeron que en esa fecha existía un informe en mi contra firmado por Estantes, informe que nunca apareció por ser totalmente falsa su existencia, al igual que el resto de quejas recibidas. Si no es así ¿Dónde están? ¿Por qué no me las enseñan públicamente?

E incluso dicen con desfachatez que: “los canónigos que hemos acompañado los recorridos hemos comprobado por nosotros mismos muchas de estas situaciones que nos describen.”

Al margen de que mi posterior contacto con muchos párrocos, pedáneos, Corporación Municipal, peñas, personas que acompañaban y con los propios canónigos de los que muchos, al igual que párrocos, me apoyan absolutamente, mi relación con todos ellos ha sido exquisita poniéndome siempre a la disposición de todos. Y acudirán a testificar si ha lugar y desgraciadamente se llega a eso.

¿Qué en 56 días seguidos de peregrinación ha habido algún desencuentro? ¡Pues claro! Pero los llamemos “más duros” puedo decir exactamente con quién, porqué y dónde se han producido y no pasan de seis.

Hágase una idea, 56 días, miles y miles de personas queriendo llevar el trono, cada uno con su forma de ser, a veces queriendo cosas imposibles o irrealizables… El que tiene que tomar muchas decisiones en un segundo se puede equivocar, naturalmente, pero las decisiones a unos le gustaran más y a otros menos. Es el precio de la responsabilidad. Hablar de esto desde fuera en muy atrevido, muy injusto y más si se aprovecha la falsedad en beneficio propio.

Cuando D. Tomás Cascales Cobacho, Deán/Presidente del Cabildo Catedral me escribió este lamentable correo, me ofrecí a que en una reunión de todo el Cabildo conmigo me expusieran todos los casos para su estudio pormenorizado y aclaración de los hechos y, en su caso pedir humildemente disculpas a quien correspondiera.

Esa reunión nunca se llevó a cabo por negativa del Dean.

¿Quieren claridad u ocultismo? ¿Quieren tomar decisiones sobre hechos o sobre supuestos?

En estos altos estamentos y más de carácter religioso, se debe actuar con verdad, no con suposición; con claridad, no con ocultismo; con sinceridad y no con medias verdades y falsedades.

Posteriormente he pedido hablar con D. Tomás Cascales, con D. José Antonio Ibáñez y con el presidente de la Hermandad, Manuel Ramón García-Garre.

Sorprendentemente la contestación de dos sacerdotes y un presidente de la Hermandad ha sido la misma: “No tengo nada que hablar contigo” y por escrito.

¿Esto es Hermandad? ¿Esto es “atender al pueblo de Dios”? ¿Esto es tener responsabilidad sobre grupos de personas hermanas en la fe? ¿Eso es intentar arreglar el desaguisado? ¡Que venga Dios y lo vea!, que se dice coloquialmente.

¿La gente de la cofradía está mayoritariamente con usted?

Los miembros de la Real Hermandad están mayoritariamente conmigo y así me lo han manifestado con mensajes de WhatsApp, de correo electrónico, de mensajería y con llamadas personales, muchísimas también, de persona que me conocen y de las que no me conocen personalmente pero saben de mi trayectoria en la Hermandad y con la Virgen. En el mismo sentido y por los mismos medios se han manifestado muchísimas otras personas, mujeres y hombres, que van acompañando a la Virgen en sus traslados y que me han manifestado su apoyo, su cariño y, de igual modo, su sorpresa ante “lo que están haciendo los curas contigo y con la devoción a la Virgen” (sic)

¿Es el canónigo José Antonio Ibáñez el que está moviendo los hilos del caso? ¿Por qué?

D. José Antonio Ibáñez es el que mueve los hilos desde el principio pero no está sólo.

Hay personas que están directamente involucradas en el desagradable incidente que han provocado y que, lejos de intentar arreglar, están engrandeciendo y difundiéndolo por todos los medios a su alcance en perjuicio de nuestra Iglesia Diocesana, de la Real Hermandad de Caballeros, de la devoción a la Virgen de la Fuensanta y en contra del pueblo de Murcia y su idiosincrasia y forma de vivir nuestra tradiciones y devociones.

Lo más triste es que son personas de dentro de nuestra Iglesia al servicio de no se sabe qué intereses, aunque son fácilmente intuibles.

Junto a este Sr. y al “mando” de semejante disparate están también el Deán/Presidente del Cabildo Catedralicio, el Ilmo. Sr. D. Tomás Cascales Cobacho, el secretario del Cabildo el Ilmo. Sr. D. Diego Martínez, El presidente de la Real Hermandad de Caballeros D. Manuel Ramón García-Garre y algunas personas, pocas gracias a Dios, a las que han hecho promesas, que no van a cumplir en el tiempo al igual que las anteriormente hechas, la más flagrante por ser anti constitucional, anti reglamentaria y en contra del Derecho Canónico ha sido la no integración de las mujeres, que ya tenían por derecho propio un puesto en el trono y las han dejado fuera de un plumazo con la “categoría” inventada de “invitadas” sin voz ni voto. Todo muy legal y democrático.

Todos ellos se ha confabulado contra mí, contra los Estantes de trono, contra las tradiciones de esta bendita ciudad y contra la devoción a la Santísima Virgen con el único fin de perpetrar un asalto y poder poner en los puestos de responsabilidad a personas que se pliegan a sus deseos e intenciones y “salir en la foto de primera página” de cara al Centenario de la Coronación sin que les importe el muchísimo daño que están haciendo a muchas personas, a la Iglesia diocesana, a la devoción por la Santísima Virgen y al pueblo de Murcia en general. Pero las víctimas tenemos la obligación de levantar la voz.

Monseñor Lorca Planes

¿Por qué el señor obispo se sigue lavando las manos en el tema de la Fuensanta?

Esto es incomprensible.

He tenido dos audiencias personalmente con el Sr. obispo. En la primera, de una hora de duración, en la que le solicitaba amparo como sacerdote mío y como obispo de mi diócesis, le manifesté todo lo que estaba pasando con fechas, nombres y apellidos, hechos y hasta le dejé un pendrive con casi toda la documentación que ilustraba todo lo que le conté, ya que yo puedo demostrar todo lo que digo.

En la segunda audiencia mi sorpresa fue mayúscula por la postura adoptada. La única solución que me dio fue la de acudir al tribunal eclesiástico.

Dicho esto le manifesté mi absoluta decepción por la respuesta y me ofrecí a un careo, con él de mediador, con los miembros del cabildo que quisieran por un lado y yo por otro para que ambas partes nos expresáramos y demostráramos lo que decíamos.

Al igual que como en la reunión pedida anteriormente con el cabildo, sólo obtuve una negativa y la misma solución: el tribunal eclesiástico.

Uno se siente muy triste y decepcionado cuando la autoridad máxima de la diócesis se niega a mediar en un problema que, hablando y con espíritu cristiano, se puede solucionar. Uno se siente muy triste y decepcionado cuando miembros ordenados y con responsabilidades dentro de la Iglesia se niegan a hablar y, con ese diálogo sereno y pausado, poder solucionar un problema que están engrandeciendo con sus actitudes.

Las víctimas de todo este despropósito tenemos derecho a ser escuchados, a ser comprendidos y a poder buscar una solución que no perjudique a nadie y, sobre todo, que no se vea involucrada, por intereses espurios y personales, la devoción a nuestra Madre la Santísima Virgen de la Fuensanta, que es la que nos debe mover en todo momento y situación.

¿Qué va a hacer usted el próximo día 3 de septiembre? ¿Y qué espera que haga el representante del obispo y la gente de la cofradía? 

El día 3 de septiembre espero y deseo que todo haya vuelto a la normalidad anterior a este desagradable incidente con el fin de que no creen otro ese mismo día a la hora de la salida de la imagen del santuario. O por lo menos que hagan una pausa en sus pretensiones por el bien de todos y el respeto que debe primar hacia nuestra Patrona.

Visto lo visto y con los hechos que han ocurrido no me atrevo a aventurar que puede hacer el representante del obispo. Espero cordura y templanza, pero…

Virgen de la Fuensanta

La gente de a pie de la Hermandad y las personas que acompañan a la Virgen harán lo que están haciendo hasta ahora, arroparme, ayudarme y apoyarme, que es lo que me está dando la fuerza para ponerme a los pies de la Santísima Virgen y pedirle por nosotros y por ellos para que les abra los ojos del alma.

Yo iré al santuario a acompañar la imagen de la Santísima Virgen de la Fuensanta, como llevo haciendo desde hace 54 años.

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