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Rafael Vázquez: "La manipulación del hecho religioso con fines políticos no hace ningún bien a la sociedad"

El director del nuevo Departamento para las relaciones con el Islam del Episcopado español advierte contra la tentación de algunos de llevar el discurso religioso "a una lucha entre cristianos y musulmanes" y deja entrever, en entrevista con RD, que el Papa se podría encontrar con líderes musulmanes durante su visita a España

Rafael Vázquez, en la Universidad Loyola | @LoyolaAnd

"La manipulación del hecho religioso con fines políticos no hace ningún bien a la sociedad en general. Nuestra tarea ha de ser siempre la de tejer la amistad social con todos, ayudar a la acogida, acompañar procesos de integración, favorecer la convivencia, y que la fe, lejos de ser un motivo de conflicto, nos lleve a favorecer el encuentro, dar cohesión a la sociedad y establecer vínculos fraternos".

Lo afirma el sacerdote malagueño Rafael Vázquez Jiménez, y trata de ponerlo en práctica también con las obras. Primero, estrechando lazos con las otras confesiones y religiones arraigadas en España desde la Subcomisión Episcopal para las Relaciones Interconfesionales y el Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal Española (CEE), de la que es secretario. Y, desde hace unas semanas, también desde el nuevo Departamento de la CEE para las relaciones con el Islam, un organismo de cuya trascendencia, en un país como España, poco se habla para lo que significa, y más en estos momentos, con preocupantes brotes xenófobos instigados por Vox.

En este sentido, Vázquez, recientemente nombrado consultor del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, señala en conversación con Religión Digital que, "aunque estos son los casos que saltan en los periódicos, yo podría hablarle de miles (y no exagero, aunque sea andaluz), de casos de convivencia, buenas relaciones de vecindad, amistad, compañerismo en el ámbito laboral, y un largo etcétera que no son noticia", por lo que "llevar el discurso a lo religioso, a una lucha entre cristianos y musulmanes, no se corresponde con la realidad", afirma rotundo. Y deja entrever, como miembro también del comité organizador, la posibilidad de que León XIV se vea durante su visita a España con representantes de otras religiones. También la musulmana, claro.

Pregunta. ¿Con qué objetivo nace el nuevo departamento y cómo se ha llegado a ver necesaria su creación?

Respuesta. El Departamento para las relaciones islamo-cristianas recién creado, dentro de la Subcomisión para las Relaciones Interconfesionales y Diálogo Interreligioso, surge principalmente como un instrumento de asesoramiento para los obispos en todo lo que se refiere a las relaciones con las comunidades musulmanas.

R. Ciertamente el número de musulmanes ha crecido en España, gira en torno a los 2,5 millones en la actualidad y esto plantea nuevos retos pastorales: formación sobre el islam para sacerdotes, seminaristas, religiosos y laicos, para evitar prejuicios y no caer en “tópicos” alejados de la realidad; sensibilización para el diálogo interreligioso, atención a matrimonios y familias en las que se da la disparidad de culto; el fortalecimiento de las relaciones institucionales con los representantes de asociaciones y agrupaciones islámicas para colaborar en temas comunes, como el valor sagrado de la vida, la visión trascendente del mundo, el cuidado de la creación o la defensa del ejercicio de la libertad religiosa. A todo ello hay que añadir el acompañamiento a aquellos musulmanes que, ejerciendo el derecho a la libertad de conciencia, se plantean vivir la fe en la Iglesia católica.

Rafael Vázquez, en un acto académico | Comillas

P. ¿Cómo son en la actualidad las relaciones de la Iglesia en España con esta comunidad?

Existen muy buenas relaciones institucionales con la Comisión Islámica de España, que es el organismo oficial establecido como interlocutor con el gobierno para poder llegar a acuerdos con la comunidad musulmana en España. Así como con instituciones, mezquitas, y fundaciones que se encuentran integradas dentro de esta Comisión, pues el islam es muy variado y en él se distinguen distintas ramas y escuelas. Prueba de todo ello son las declaraciones conjuntas que se han hecho a lo largo estos últimos años, así como los mensajes fraternos recíprocos enviados en momentos importantes de una y otra comunidad. La Iglesia católica está abierta al diálogo con el islam en su pluralidad. Estas relaciones institucionales han de llevarnos a un trabajo conjunto de sensibilización por la convivencia respetuosa entre nuestros fieles.

P. El número de miembros de esta comunidad ha aumentado en los últimos años. ¿Es una oportunidad para, en medio de una sociedad secularizada y en un Estado aconfesional, subrayar la importancia del hecho religioso para la vivencia de los ciudadanos que así lo estiman?

R. Ha aumentado la presencia de musulmanes, que, según las estadísticas ofrecidas por el Observatorio Andalusí, rondan los dos millones y medio. También ha crecido el número de jóvenes que se acercan a la Iglesia católica, pues la Iglesia en España viene trabajando desde hace año por mejorar lo que se llama el “primer anuncio” y la “revitalización de la fe” de aquellos que fueron bautizados, pero no siguieron profundizando en su fe.

R. Cristianos y musulmanes, tal y como afirmaba el papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti, pueden ofrecer conjuntamente una visión trascendente de la vida, cada uno desde su perspectiva. Que las personas de fe se planteen en serio su fe, y pidan que se respete el hecho religioso en la gestión de la vida pública, es algo que nos beneficia no solo a los creyentes, sino a la sociedad en general, pues las religiones tienen valores humanos y religiosos que son una gran aportación para todos.

P. En este Estado aconfesional, la Iglesia católica goza de algunas prerrogativas, en virtud de acuerdos internacionales, como el de la ayuda a su sostenimiento a través de la casilla del IRPF. ¿Vería bien la Iglesia católica en España que también tuviesen esa opción otras religiones, como, por ejemplo, la musulmana?

R. La Iglesia católica se rige por el Concordato entre la Santa Sede y el Estado Español, que en la Constitución Española se define como aconfesional. Esto significa que el Estado no puede imponer ninguna religión como “religión de Estado”, pero no que deba anular a las religiones del Estado, lo que sería una concepción “laicista”.

R. Por eso el Estado hizo también acuerdos con la Federación de Entidades Religiosas, con la Comisión Islámica de España o con la Federación de Comunidades Judías. Puesto que el Estado ha de garantizar la libertad religiosa de los fieles de todas las religiones presentes en nuestro país, la Iglesia católica ha mostrado ya en diversas ocasiones la conformidad con que todas pudieran recibir la aportación del 0,7 del IRPF que los ciudadanos decidan asignar. Para ello, sería oportuno que se establezcan los mismos requisitos de transparencia por los que hoy se rige la Iglesia católica. No sería algo extraño, en Italia, por ejemplo, se hace así, salvando las distancias en el sistema de recaudación

Vázquez, en un acto en Añastro, sede de la CEE

P. El año pasado, la CEE creó también una oficina u observatorio sobre la libertad religiosa con la finalidad, entre otras, de elaborar un informe anual. Casi un año después, ¿se puede adelantar algún dato? ¿Existe hoy preocupación por el auge de esos delitos en nuestro país?

R. Aún no pueden darse datos fiables, pues en estos días se está elaborando el informe para la OSCE. Sí podemos informar de lo que se ha venido haciendo a lo largo de este año: se ha tenido contacto con la Fiscalía de Delitos de Odio y la Fiscalía de Igualdad, nos hemos reunido con representantes de todas las diócesis para informar sobre el modo de gestionar denuncias y se está elaborando un protocolo de actuación cuando sucedan hechos que atentan contra el derecho a la libertad religiosa.

P. Sin necesidad de un observatorio, hay una cierta tensión social palpable por un discurso xenófobo que sale de algunas formaciones políticas, como vimos en Torre Pacheco o Jumilla. ¿Les preocupa que cale este discurso?

R. Aunque estos son los casos que saltan en los periódicos, yo podría hablarle de miles (y no exagero, aunque sea andaluz), de casos de convivencia, buenas relaciones de vecindad, amistad, compañerismo en el ámbito laboral, y un largo etcétera que no son noticia. Es innegable que puedan darse situaciones difíciles en la convivencia social, motivado, a veces por cuestiones culturales o por el modo en que se gestiona la integración de las personas migrantes. Pero llevar el discurso a lo religioso, a una lucha entre cristianos y musulmanes no se corresponde con la realidad.

R. La manipulación del hecho religioso con fines políticos no hace ningún bien a la sociedad en general. Nuestra tarea ha de ser siempre la de tejer la amistad social con todos, ayudar a la acogida, acompañar procesos de integración, favorecer la convivencia, y que la fe, lejos de ser un motivo de conflicto, nos lleve a favorecer el encuentro, dar cohesión a la sociedad y establecer vínculos fraternos.

P. Hay controversia también por la cuestión del uso de vestimentas como el niqab o el burka, prohibido en algunos países europeos por cuestiones de seguridad. ¿Cómo se ve esta cuestión desde este nuevo departamento?

R. La libertad religiosa ha de ser respetada siempre. El Estado ha de velar por que se cumplan todos los derechos de los ciudadanos, también el de la libertad religiosa y la libertad de culto. Por tanto, los fieles de cualquier religión han de gozar de libertad en practicar su fe en el ámbito privado y público. Pero el Estado tiene también el deber de velar por el orden público y la seguridad, por lo que, basándose en criterios técnicos objetivos, puede establecer límites en función del bien común. Si hay prácticas que perturban el orden público, el Estado puede intervenir. Pero ha de quedar claro que es por esta motivación, no por rechazo a una religión determinada.

P. ¿Y que esas mismas formaciones pidan ahora eliminar de los comedores escolares el menú halal? ¿Cómo se ve eso desde la libertad religiosa?

R. La misma respuesta anterior podría darse a esta pregunta. En este caso, no vemos que un determinado régimen alimenticio pueda atentar contra el orden público o la seguridad de los ciudadanos. Todo esto nos debe llevar a replantearnos el modo de gestionar la diversidad, que no es una amenaza, sino una riqueza. La uniformidad es signo de imposición y no es realista. Vivimos en sociedades libres, o así lo afirmamos con la boca llena. No puede ser que los derechos de unas minorías sean ensalzados y los de otras no.

P. Usted forma parte del comité organizador de la próxima visita del Papa a España. ¿Se contempla algún tipo de encuentro interreligioso, muestra del nuevo perfil de la sociedad española, con León XIV?

R. El papa León XIV se encontrará en diversos momentos de las visitas programadas con representantes de las diversas confesiones cristianas, así como con representantes de otras religiones. El Magisterio de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II, así como el de los últimos pontífices, expresa el deseo de diálogo ecuménico e interreligioso, y el Papa conoce también de esta realidad en nuestro país, por lo que sería algo habitual.

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