El domingo en las elecciones presidenciales de Brasil se presentan varios candidatos, pero aparecen muy reñidos dos de ellos. El actual presidente de izquierdas, Lula da Silva, un antiguo sindicalista de 80 años, aunque figura en las encuestas como virtual ganador, no tiene la mayoría necesaria para salir en primera vuelta. En el otro bando, se sitúa Flavio Bolsonaro de 45 años, hijo de un presidente anterior, Jair Bolsonaro, condenado a prisión perpetua por intentar un golpe de Estado para mantenerse en el poder. Tanto el padre como el hijo pertenecen al partido evangélico brasileño que tiene mucho poder y son de derechas
Curiosamente la Virgen ha aparecido por medio sin hacer un milagro, pero víctima de un bulo. Parece ser que el Partido de los Trabajadores, al que pertenece Lula y algunos obispos católicos que lo han negado, han difundido una noticia en la que Bolsonaro anuncia que removerá a la virgen de la Aparecida como patrona de Brasil. Lula que es católico, sin mencionar al rival, ha dicho en un mitin el lunes pasado que en la medida que él sea presidente nadie se burlará de Nuestra Señora de la Aparecida
La esposa de Jair es evangélica y aunque él es católico, fue bautizado en el año 2016 en el río Jordán por el pastor evangélico Everaldo en una ceremonia de inmersión, como un acto de acercamiento a los evangélicos. Y dado que los protestantes no aceptan la devoción a los santos, el bulo, en un país mayoritariamente católico, es creíble. Tampoco ayuda a Bolsonaro que el partido Evangélico apoya su causa y que el candidato se apoye en ambos bandos religiosos
Ha crecido tanto la noticia que ha dañado al candidato según Eduardo Grin, profesor de política en la fundación Getulio Vargas. Tan es así que Bolsonaro ha tenido que hacer una declaración diciendo que es una gran mentira dado que él respeta a todas las religiones e incluso a los que no tienen ninguna
Nunca sabremos si esta noticia falsa ha influido en las elecciones que espero se desarrollen con toda legalidad
El silencio en los evangelios sinópticos, Marcos, Mateo y Lucas, sobre la figura de María hizo que se añadieran datos con posterioridad sobre su persona. Las mujeres no eran interesantes en aquella época, véase el trato que le dio la historia a María Magdalena, salvo en su calidad de madres. De aquí que una de las primeras características de María fue la de intercesora ya que los hijos varones, en la cultura mediterránea, no negaban ninguna petición a sus madres. Rezarle era un buen camino para llegar a Jesús
Su vida humilde y abnegada se representaba vistiendo una túnica blanca impoluta y con la mirada baja y absorta. Por otro lado, los grandes dogmas teológicos: virginidad, inmaculada y asunción nos daban una imagen de superioridad y diferencia sobre el resto de los mortales
En los últimos años y tras el Concilio Vaticano II se ha buscado quitarle púrpura y títulos a María, como el de corredentora, para hacer más hincapié en su persona de mujer campesina humilde. Que el relato de la infancia de Lucas la presentara viajando sola y a pie de Nazaret a casa de su prima Isabel, una distancia de varios días, es un texto interesante del que no hay pinturas porque se salía de lo que podían hacer las mujeres. Si Lucas además pone en sus palabras el Magnificat, un canto que copia el de Ana en el AT, la convierte a la joven en una profeta que anuncia los tiempos venideros que inaugurará su hijo
¿Y el pueblo cómo la representa? En las semanas santas aparece como una mujer bellísima que derrama una lagrima detrás de su hijo que es mayor que ella. Y en las fiestas y ermitas de muchas ciudades aparece como una reina sentada en un trono o con una corona sobre su cabeza. Es la necesidad que tienen muchas personas de colocar una imagen femenina en Dios, especialmente en cuanto que nuestra divinidad es muy masculina. Es la diosa a la que adoraban y adoran muchos pueblos y que en muchas ocasiones ha desbancado la vida de su hijo en incluso la de Dios. Se la adorna con joyas y vestidos de gran valía. Muchas imágenes son negras ¿restos de la diosa tierra, reina de la fertilidad?
Este deficiente recorrido histórico me ha permitido analizar lo que supone en mi religión la figura de María de Nazaret y la verdad es que no he llegado a ninguna conclusión, es un totus revolutus. Pero la pregunta es para vosotros mis lectores