¿Vuelve el antisemitismo?
Hay signos recientes en muchas partes del mundo de una vuelta al antisemitismo que me asusta. Todavía tengo en la mente los campos nazis donde quemaron a millones de judíos por el mero hecho de serlo. Es verdad que ya no se organizan guetos, ni progroms contra ellos, pero el número de asesinatos de judíos en Inglaterra ha crecido; en Francia han tenido que emigrar 38000 judíos a Israel por miedo a perder la vida; en los Estados Unidos, una sinagoga en Michigan fue atacada y en Australia 15 personas fueron asesinadas en Bond Beach, cuando celebraban la fiesta de Hanukkah.
En la España moderna yo no he vivido el antisemitismo de otros países porque no teníamos problemas con los judíos. Recién casada nos fuimos a vivir a los EEUU y fue allí donde descubrí el antisemitismo. Mis amigos católicos no permitían la entrada de judíos en sus asociaciones y en las universidades también les estaban vedadas algunas hermandades. Y los mitos que se crearon en su entorno sobre el dinero, la avaricia y su mezquindad seguían vivos
A un teólogo, Matthew Ramage de la universidad benedictina de Atchinson, Kansas, algunos alumnos le preguntaron si los judíos seguían siendo el pueblo elegido. Les invió a leer los documentos del Vaticano II para que conocieran la verdad. La Iglesia católica reconoce el derecho de Israel a existir, que es la esencia del sionismo, y también es partidaria de un Estado palestino
No creo una excusa válida, la situación en Gaza, para que un jubilado judío en Inglaterra sea acuchillado. Es necesario distinguir realidades y los católicos siempre debemos defender que las personas, tengan la religión que sea, puedan ejercerla siempre y cuando respeten las leyes