Álvaro Solà Pérez: "No me gusta la palabra inclusión, deberíamos hablar de integración"
Activista social y autor del libro de entrevistas "Plantant Cara"
Este auxiliar de enfermería y funcionario de la Generalitat de Catalunya está en plena promoción de su primer libro, Plantant Cara, que contiene una serie de 51 entrevistas sobre discapacidad e inclusión con distintas personalidades del mundo de la cultura, los deportes, la política y la Iglesia de Catalunya
Lo importante no es en sí las entrevistas que doy, sino el mensaje que transmito en ellas”, dice de entrada el joven tarragonés Álvaro Solà Pérez. Este auxiliar de enfermería y funcionario de la Generalitat de Catalunya está en plena promoción de su primer libro, Plantant Cara, que contiene una serie de 51 entrevistas sobre discapacidad e inclusión con distintas personalidades del mundo de la cultura, los deportes, la política y la Iglesia de Catalunya.
Solà Pèrez (Tarragona, 1993) no estudió periodismo “aunque para algunos, como si lo fuera”, dice sonriendo. Por su particular “confesionario” ha tenido a deportistas como Juan Carlos Unzue, dramaturgos como Guillem Clua i Sarrò, al chef Ferrán Adrià, a cinco de los ex presidents catalanes junto al actual inquilino del Palau de la Generalitat, Salvador Illa i Roca; a periodistas como Mònica Terribas y a los obispos de Tarrasa y Sant Feliú de Llobregat, Salvador Cristau y Xabier Gómez, respectivamente.
“¿Qué es para ti la discapacidad?”, es la pregunta con la que inicia siempre sus cuestionarios, donde siempre intenta mostrar el lado más humano y cercano de sus entrevistados, y vinculando sus experiencias de vida personales con el tema de la discapacidad. “He decidido hacer este libro con estas 51 historias donde se narran sus luchas para superar sus límites, sus sueños, esperanzas y para luchar por mejorar la vida de la gente”, comparte Solà.
El libro de Solà, Plantant Cara, lleva el nombre del seriado de entrevistas que ha realizado para Diari de la Discapacitat, un medio especializado sobre discapacidad funcional en Catalunya, donde cuenta como más de 120 entrevistas, aunque para el libro “he tenido que seleccionar. Unas entrevistas van y otras han quedado por fuera”, comenta con algo de pesar.
Comunicador nato, Solà explica que sus conversaciones en el Diari de Discapacitat con personalidades y personas que conviven diariamente con alguna discapacidad u organizaciones que trabajan por ellas en Catalunya nacieron “a iniciativa de mi madre, que me animó a hacer algo que me apasionaba”.
Narra que desde pequeño fue diagnosticado con TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad), pero que eso no ha sido impedimento para hacer realidad sus sueños, como sacarse una oposición al Departament de Foment i Treball de la Generalitat “con uno de los puntajes más altos”, y a la vez, dedicarse al activismo social y a escribir sobre temas que le apasionan en columnas y compartir su experiencia en medios de comunicación.
“El TDAH me ha marcado mi forma de estar en el mundo. Ciertamente, tiene su desafío en algunas características como la atención o el ser impulsivo, pero también fortalezas cuando se acompaña”, explica el joven.
"Hablar con las personas con discapacidad"
Entre las entrevistas que ha realizado Solà, y que recoge su libro Plantant Cara está las que realizó con los obispos de Tarrasa y Sant Feliú de Llobregat, a quienes preguntó sobre cómo se está trabajando desde la Iglesia catalana para favorecer la plena integración y accesibilidad de las personas con discapacidad a la vida de la Iglesia.
“La entrevista con el obispo de Tarrasa fue muy interesante. Una de las preguntas que le hice fue ¿Quién es Salvador Cristau? Y él me mencionó que nunca le habían preguntado eso. Con el obispo de Sant Feliú, Xabier, me sorprendió la perspectiva humanista de sus planteamientos”, comparte el joven.
Preguntado sobre si existe algún miembro de la Iglesia catalana o del Estado español al que le gustaría entrevistar, manifestó que “tuve contactos con personas del entorno de Papa Francisco días antes de su fallecimiento”. También manifiesta que lo ha intentado con el cardenal Joan Josep Omella, arzobispo de Barcelona, pero hasta ahora no ha podido ser.
Con el actual papa León XIV todavía no lo intenta, pero dice que es muy probable que vaya a verle cuando el pontífice aterrice en Barcelona, la segunda semana de junio. “Uno nunca sabe. Siempre para mis entrevistas tiro de contactos, amigos y conocidos, así que no lo descarto”, comenta.
“No me gusta la palabra ‘inclusión’, deberíamos estar hablando ya de integración”, explica Solà cuando se le pregunta por las acciones que, a su criterio, podría realizar la Iglesia para avanzar hacia el pleno reconocimiento de las personas con discapacidad dentro de la comunidad eclesial.
La discapacidad no es un impedimento para realizar las cosas que te gustan. Por eso este libro es importante
“He sido creyente. Voy con mi madre todos los años a Lourdes”, comparte el activista, que menciona que sería un paso importante dentro de la Iglesia que personas con discapacidad puedan ir asumiendo puestos de visibilidad.
“Al final, te das cuenta que la discapacidad no es un impedimento para realizar las cosas que te gustan. Por eso este libro es importante, hay que seguir plantando cara, y hablar con las personas con discapacidad no de ellas”, finaliza Solà.