Hazte socio/a
Última hora:
El futuro de las HAM

Liturgia de la ASCENSIÓN 2026 (A)

"Una Misa para ILUMINAR y MOVER, sin dar órdenes a Dios"

Me voy y me buscaréis | Cortés

El amor permanente y entrañable de Dios Padre que nos habita y sostiene, la presencia luminosa de Jesús Resucitado, su Luz y el impulso de su Espíritu están con todos vosotros.

MONICIÓN DE ENTRADA 

El relato de la ascensión evoca esa encrucijada de caminos que se abren ante nosotros. Aquellos primeros discípulos podían seguir paralizados por el miedo o ponerse a trabajar por el Reino. Sopesaban elegir la seguridad del continuismo en Jerusalén o asumir el riesgo y la libertad de Galilea.

Se vislumbra un paralelismo con nuestro presente. El innegable cambio de paradigma nos plantea muchos retos. Es tiempo de marcar un rumbo para nuestras comunidades, y que sean más evangélicas, solidarias, siguiendo el camino de Jesús, que va delante y nunca nos abandona.

Celebremos la eucaristía unidos a él y unidos entre nosotros. 

GLORIA

Gloria a Dios en el cielo….

Tú que quitas el pecado del mundo, Tú tienes piedad de nosotros...

Tú que quitas el pecado del mundo, Tú atiendes nuestras súplicas

Tú que estás sentado a la derecha del Padre,  Tú tienes piedad de nosotros

ORACIÓN COLECTA

AL IRTE

No nos dejas un manual de instrucciones,

sino la capacidad de aprender de mil formas.

No nos dejas soluciones claras para todas las situaciones, sino valentía para hacernos preguntas y lucidez para buscar respuestas.

No nos dejas encadenados a un amor evidente,

sino hambrientos de amor verdadero.

No nos dejas la justicia encerrada en una Ley,

sino entrañas de misericordia para comprendernos.

No nos dejas convertidos en sombras,

sino portadores de luz.

No nos dejas sumidos en la desolación,

sino desbordados por una pasión compartida.

No nos dejas desvalidos,

sino cargados de esperanzas.

No nos dejas mirando al cielo,

sino en marcha, hasta los confines del mundo.

O quizás es que no nos dejas.

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (1,1-11):

En mi primer libro, Teófilo, escribí de todo lo que Jesús hizo y enseñó desde el comienzo hasta el día en que fue llevado al cielo, después de haber dado instrucciones a los apóstoles que había escogido, movido por el Espíritu Santo. Se les presentó él mismo después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles del reino de Dios.

Una vez que comían juntos, les ordenó que no se alejaran de Jerusalén, sino: «aguardad que se cumpla la promesa del Padre, de la que me habéis oído hablar, porque Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo dentro de no muchos días».

Los que se habían reunido, le preguntaron, diciendo:

«Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino a Israel?».

Les dijo:

«No os toca a vosotros conocer los tiempos o momentos que el Padre ha establecido con su propia autoridad; en cambio, recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y “hasta el confín de la tierra”».

Dicho esto, a la vista de ellos, fue elevado al cielo, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Cuando miraban fijos al cielo, mientras él se iba marchando, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:

«Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse al cielo».

Palabra de Dios

Sal 46

R/. Dios asciende entre aclamaciones;

el Señor, al son de trompetas

Pueblos todos, batid palmas,

aclamad a Dios con gritos de júbilo;

porque el Señor altísimo es terrible,

emperador de toda la tierra. R/.

Dios asciende entre aclamaciones;

el Señor, al son de trompetas:

tocad para Dios, tocad;

tocad para nuestro Rey, tocad. R/.

Porque Dios es el rey del mundo:

tocad con maestría.

Dios reina sobre las naciones,

Dios se sienta en su trono sagrado. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,17-23):

Hermanos:

El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyentes, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.

Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia, como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos.

Palabra de Dios

Conclusión del santo evangelio según san Mateo (28,16-20):

R/ Gloria a tí Señor

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.

Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.

Acercándose a ellos, Jesús les dijo:

«Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.

Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

Palabra de Dios

Gloria a tí Señor Jesús

HOMILÍA

Tengo un feligrés que por más que se lo explico y se lo aclaro sigue pensando que lo que dice el evangelio es todo literal, es decir, que sucedió tal como lo cuenta.

Si entendemos la Ascensión como un hecho físico que sucedió en un lugar y en un tiempo determinado estamos falseando su verdadero sentido.

Debemos entender la ascensión como parte del misterio pascual que es una única realidad. Ni la resurrección, ni la ascensión, ni el sentarse a la derecha del Padre, ni la glorificación, ni la venida del Espíritu, son hechos separados. Se trata de una realidad única que está sucediendo en este mismo instante, porque está fuera del tiempo y del espacio. 

Decir de Jesús después de muerto: a los tres días, a los ocho días, a los cuarenta días, a los cincuenta días, no tiene sentido ninguno. Hablar de Galilea o de Jerusalén, o decir que está sentado a la derecha de Dios, es literalmente absurdo.

Esto no quiere decir que sea una realidad inventada. Todo lo contrario, esa es la ÚNICA REALIDAD. Esa realidad intangible ha tenido una repercusión real en la vida de los seguidores de Jesús, y eso sí se puede descubrir a través de los sentidos. Esa realidad no temporal, es la que hay que descubrir para que tenga también en nosotros la misma eficacia.

Las realidades espirituales, por ser atemporales, pertenecen al hoy como al ayer, son tan nuestras como de Pedro o Juan. No han sucedido en el pasado, sino que están sucediendo en este instante. Son realidades que están afectando a nuestra vida aquí y ahora, que deben afectar a nuestra vida aquí y ahora. Puedo vivirlas yo como las vivieron los apóstoles. Es más, el único objetivo del mensaje evangélico, es que todos lleguemos a vivirlas como las vivieron ellos.

En la cruz Jesús dijo: “todo está cumplido”. Ahí terminó su trayectoria humana y sus posibilidades de crecer como criatura, llegó a su plenitud en Dios. Y consiguió su plenitud con el don total de sí mismo, no en momento determinado sino toda su vida, toda su vida fue una entrega a Dios y a los demás. Este es el sentido profundo de la ascensión.

¿De verdad queremos ser cristianos? ¿Tenemos la intención de recorrer la misma senda, de alcanzar la misma plenitud, la misma meta? 

El camino es el mismo de Jesús: Darnos totalmente. Y esto solo lo podemos lograr cuando descubramos que Dios Espíritu se me ha dado totalmente y está en mí para llevar a cabo esa obra.

No podemos conformarnos con quedarnos pasmados mirando al cielo esperando que Él vuelva. Esa es la mejor manera de hacer polvo todo el quehacer de Jesús en la tierra. 

La idea de que Dios o Jesús o el Espíritu pueden hacer en un momento determinado algo por mí, ha desvirtuado la religiosidad cristiana. Dios, Jesús y el Espíritu lo han hecho todo por mí y lo siguen haciendo en todo instante. Yo soy el que tengo que hacer algo en un momento determinado para descubrir esa realidad y vivirla, y para ayudar a otros a vivirla.

 

El relato de Mateo, que acabamos de leer, es un prodigio de síntesis teológica. No hay en él ninguna alusión a la subida al cielo, ni a dejar de verlo. 

Consta simplemente de una localización dada, una proclamación de poder y tres ideas básicas. Situar la escena en un monte, es una indicación suficiente de que lo que le interesa no es el lugar, sino el simbolismo (el monte ámbito de lo divino donde está Dios). Que lo sitúe en Galilea, tiene para el evangelista un significado muy concreto. Judea había rechazado a Jesús y no era ya el lugar donde encontrarse con Dios. Galilea había aceptado a Jesús y es símbolo también de las periferias.

El envío a predicar también tiene un carácter absoluto: “todos los pueblos”. El tema de la misión es crucial en todos los relatos pascuales.

Anunciar el Reino de Dios no es un capricho de unos iluminados sino un mandato expreso de Jesús. Todo cristiano tiene como primera obligación llevar a los demás el mensaje de su Maestro.

No se trata de enseñar doctrinas, ni ritos, ni normas morales sino de instar a una manera de proceder, de vivir. Esto está muy de acuerdo con la insistencia de los evangelios en las obras como presencia de Dios en Jesús y en los que le siguen. 

Si tenemos en cuenta que el núcleo del evangelio es el amor, comprenderemos que, en la práctica, el amor es lo primero que tiene que manifestarse en un cristiano.

Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Fue el tema del evangelio de los dos domingos pasados. Ya habían dejado claro que todo lo que hizo Jesús era obra del Padre y del Espíritu. Ahora sigue siendo Dios en sus tres dimensiones el que va a continuar la obra de salvación a través de sus seguidores, de nosotros. 

Jesús habla de enviar al Espíritu, de quedarse él con nosotros, de que el Padre vendrá a cada uno. Los tres “vendrán” a mí cuando me dé cuenta de que ya están.

CREDO

Sacerdote.- ¿Creéis en Dios, que es nuestro Padre, que ha hecho todas las cosas y nos cuida con amor?

Todos.- Sí, Creemos.

Sacerdote.- ¿Creéis en Jesucristo, que ha puesto su Morada entre nosotros, para hacernos conocer a Dios Padre?

Todos.- Sí, Creemos.

Sacerdote.- ¿Creéis en el Espíritu Santo que vive entre nosotros, y anima a la Iglesia y a todos para hacer un mundo mejor?

Todos. Sí, Creemos.

Sacerdote: ¿Creéis en la resurrección y en la Vida eterna, que ya comenzamos a disfrutar aquí y disfrutaremos plenamente al final de nuestro camino por esta vida?

Todos. Sí, Creemos.

ORACIÓN UNIVERSAL

Hermanos, Jesús hoy nos recuerda la llamada a proclamar con nuestra vida y nuestra palabra su Buena Noticia; la invitación a ser evangelio en lo de cada día. Oremos.

Seremos Buena Noticia para nuestro mundo

• La autoridad de la Iglesia es servir, rescatar a los débiles de este mundo, ser voz y defensa de los que no tienen a nadie; ser cauce de humanidad en medio de tanta deshumanización.

Seremos Buena Noticia para nuestro mundo

• Todos nosotros nos sentimos herederos del legado de Jesús de Nazaret, enviados en su nombre, y a su estilo, a construir su Reino de dignidad, paz y amor.

Seremos Buena Noticia para nuestro mundo

• Queremos ser conscientes de la presencia del Espíritu que nos alienta, nos anima y lanza a la vida de cada día, para que seamos constructores del Reino de Dios.

Seremos Buena Noticia para nuestro mundo

Padre bueno, deseamos que nuestra opción por el seguimiento de Cristo nos lleve a inclinarnos siempre del lado de los más necesitados y vulnerables de nuestro mundo. Siguiendo el ejemplo de Jesús que vive por los siglos de los siglos. Amén.

En el momento de presentar la OFRENDA de toda la Iglesia oremos a Dios Padre Misericordioso

El Señor reciba de tus manos esta OFRENDA

ORACIÓN OFRENDAS

Te presentamos, Señor estas ofrendas. El pan que es nuestro alimento de cada día y el vino de las Fiestas y de la alegría. Junto a ellos ofrecemos nuestras vidas. Vidas llenas de ilusiones y esperanzas, Vidas llenas de alegrías y tristeza, vidas llenas de generosidad y de egoísmo. Tú lo convertirás todo en Pan de Vida y Bebida de Salvación. PJNS.

PREFACIO

El Señor está con vosotros  

Y con tu Espíritu

Levantemos el corazón

Lo tenemos levantado hacia el Señor

Damos gracias al Señor nuestro Dios

Es justo y necesario

Siempre es bueno, Padre santo,

darte gracias y bendecirte por la huella de tu amor

que está presente en toda la creación.

Hoy celebramos con especial alegría

tu reencuentro con Jesús, tu hijo amado

De Ti partió, en Ti vivió

y a Ti llegó finalmente como última meta.

Jesús nos trazó con su vida el sendero

y despertó nuestra esperanza.

Tú nos has creado, Tú nos sostienes

y nos acompañas en la vida,

y algún día, al igual que Jesús,

nos reencontraremos plenamente contigo.

Gracias, Señor y Dios nuestro.

Toda la naturaleza entona cada día

un bello canto en tu honor.

No podemos ser menos los humanos

y por ello, nos unimos a todos los pueblos de la tierra

para agradecer la grandeza de tu corazón.

SANTO SANTO SANTO

CONSAGRACIÓN Y PLEGARIA

Bendito sea Jesús, tu enviado

el amigo de los niños y de los sencillos.

Él vino para enseñarnos

cómo debemos amarte a Ti

y amarnos los unos a los otros.

Él vino para arrancar de nuestros corazones

el mal que nos impide ser amigos

y el odio que no nos deja ser felices.

Él ha prometido que su Espíritu Santo

estará siempre con nosotros

para que vivamos

como verdaderos hijos tuyos.

Recibimos tu Espíritu con alegría

para que santifique este pan y este vino y

se conviertan para nosotros

en el sacramento del Cuerpo y + la Sangre de Jesús

 

El mismo Jesús,

poco antes de morir,

nos dio la prueba de tu Amor.

Cuando estaba sentado a la mesa con sus discípulos, tomó el pan,

dijo una oración para bendecirte y darte gracias,

lo partió y lo dio a sus discípulos, diciéndoles:

 

Tomad y comed todos de él,

porque esto es mi Cuerpo,

que será entregado por vosotros.

 

Del mismo modo, tomó el cáliz lleno de vino,

te dio gracias con la plegaria de bendición

y lo pasó a sus amigos, diciendo:

 

Tomad y bebed todos de él,

porque éste es el cáliz de mi Sangre,

Sangre de la alianza nueva y eterna,

que será derramada por vosotros

y por todos los hombres

para iluminar vuestras vidas.

Haced esto en conmemoración mía.

Éste es el Sacramento de nuestra fe.

Por eso, Padre bueno, recordamos ahora

la resurrección de Jesús, el Salvador del

mundo, y renovamos nuestra fraternidad

Él se ha puesto en nuestras manos

para que te lo ofrezcamos como ofrenda nuestra

y junto con él nos ofrezcamos a ti.

Tú nos escuchas, Señor Dios nuestro;

y nos das tu Espíritu de amor

a los que participamos en esta comida,

para que vivamos cada día

más unidos en la Iglesia,

con el santo Padre, el Papa León,

con nuestro Obispo N...,

los demás obispos,

y todos los que trabajan por tu pueblo.

No nos olvidamos de las personas que amamos

ni de aquellas a las que debiéramos querer más.

Te damos gracias porque nuestros

hermanos difuntos… familiares

amigos y miembros de nuestra Comunidad

están ya contigo en Tu casa del Cielo. 

 

Y un día, nos reuniremos contigo,

con María, la Virgen, Madre de Dios y Madre nuestra, su esposo San José, los santos

y todas las personas de bien

para celebrar la gran fiesta del cielo.

Entonces, todos los amigos de Jesús, nuestro Señor, podremos cantarte sin fin.

Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén

PADRENUESTRO

PADRE Y MADRE NUESTRA

EN QUIEN SOMOS Y VIVIMOS.

Santificado sea tu nombre.

Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad

en la tierra como en el cielo

TÚ NOS DAS HOY 

NUESTRO PAN DE CADA DÍA.

TÚ PERDONAS NUESTROS PECADOS

Y NOSOTROS QUEREMOS PERDONAR

A LOS QUE NOS OFENDEN.

No nos dejes caer en la tentación.

Y líbranos del mal. Amén.

Señor tú nos ayudas a vencer nuestros males.

Tú que dijiste a tus apóstoles: “la paz os dejo,

mi paz os doy”, no tienes en cuenta nuestros 

pecados sino la fe de tu Iglesia y conforme a tu palabra nos das la paz y la unidad. Tú que vives por los siglos de los siglos. Amén.

CORDERO DE DIOS

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, Tú TIENES piedad de nosotros

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, Tú TIENES piedad de nosotros

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, Tú NOS DAS la paz

Jesús nos invita a ser pan partido y repartido para los demás.

ORACIÓN FINAL

Señor, gracias por tus palabras que nos dieron vida y por tu mano que nos regala la salud, gracias por tus gestos que nos hicieron pensar en la Salvación de Dios y, por tus ojos, que nos llevaron a rumiar en lo eterno.

Gracias, Señor, por tus caminos que nos hicieron abandonar los nuestros, egoístas y perdidos en sí mismos o colapsados del polvo, mentira y tristeza. Después de tu tiempo, marchas Señor hacia el cielo.

Pero, desde las alturas, no dejas de guiarnos, nuestras voces necesitan de tu voz, nuestros pies el impulso de tu Espíritu, nuestro corazón, reclamará amor de tu Amor.

En tu Ascensión, queremos agarrarnos nosotros para compartir y ansiar la eternidad. En tu Ascensión, nos dejas pistas y senderos que conducen hacia esa Ciudad de Dios donde nos esperas y vives por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

El Señor os bendice, os guarda

y en sus palmas os lleva tatuados.

Os acompaña en todos los caminos.

Y hace prósperas las obras de vuestras manos.

Sentíos siempre abrazados y bendecidos por este Dios enamorado,

Padre, Hijo y Espíritu Santo. AMÉN.

También te puede interesar

"Una Misa para ILUMINAR y MOVER, sin dar órdenes a Dios"

Liturgia de la ASCENSIÓN 2026 (A)

"Una Misa para ILUMINAR y MOVER, sin dar órdenes a Dios"

Liturgia del 6º DOMINGO DE PASCUA 2026 (A)

"Una Misa para ILIUMINAR y MOVER, sin dar órdenes a Dios"

Liturgia del 5º DOMINGO DE PASCUA 2026 (A)

Lo último

Avance de logros de los peregrinos de la Eucaristía de la mano de Elizalde

Vitoria contará con un Seminario para la formación de peregrinos de la eucaristía